Bogotá, 9 mar — La senadora Paloma Valencia, elegida como candidata presidencial del Centro Democrático, reafirma su liderazgo en la derecha colombiana tras ganar la consulta interna y superar a rivales como María Fernanda Cabal y Paola Holguín. Con más de tres millones de votos, Valencia busca llevar de nuevo a su grupo político a la Presidencia de Colombia, enfrentando ahora al outsider Abelardo de la Espriella y a otros aspirantes en la contienda de mayo próximo.

Nacida en 1979 en Popayán, Cauca, Valencia es heredera de dos familias políticas relevantes: nieta de Guillermo León Valencia, presidente de Colombia entre 1962 y 1966, y de Mario Laserna, fundador de la Universidad de los Andes. Estudió Derecho y Filosofía, con especialización en Economía y una maestría en Escritura Creativa. Antes de ser senadora, fue columnista y analista en medios de comunicación, y en 2006 intentó llegar a la Cámara de Representantes sin éxito.

Llegó al Senado en 2014 en la lista cerrada del Centro Democrático y desde entonces ha destacado por su disciplina legislativa. Ha impulsado leyes como la promoción de la panela, el fin del monopolio de licores por departamentos y la creación de incentivos para pequeños negocios. Es miembro de la Comisión Primera del Senado, encargada de reformas constitucionales, leyes estatutarias y organización territorial.

Considerada una crítica férrea del gobierno de Gustavo Petro, Valencia ha logrado frenar iniciativas como el Ministerio de Igualdad y el nombramiento de embajadores sin requisitos. Sus enfrentamientos con miembros del petrismo, incluyendo a Iván Cepeda y María José Pizarro, la han situado como una figura polarizadora pero moderada dentro del uribismo, menos radical que otras compañeras como María Fernanda Cabal.

La candidatura de Valencia surge tras un proceso marcado por la salida del precandidato Miguel Uribe Turbay y por la reorganización de las encuestas internas del Centro Democrático, que buscaban garantizar transparencia y respaldo del expresidente Álvaro Uribe Vélez, su mentor político. Tras esta victoria, Valencia no solo consolida su perfil dentro del uribismo, sino que también puede capitalizar apoyos de votantes de centro derecha que buscan alternativas al proyecto de Petro.

Ahora, Paloma Valencia enfrenta el desafío de superar a De la Espriella en la primera vuelta y posicionarse para una eventual segunda ronda electoral, con el objetivo de mantener la influencia del Centro Democrático en la Presidencia y ampliar el alcance del uribismo en Colombia.

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