Madrid, 7 de marzo.– La escalada del conflicto en Oriente Medio ha reavivado la confrontación política en España, con duros intercambios entre el Gobierno y la oposición durante la campaña electoral en Castilla y León.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acusó este sábado al Partido Popular (PP) y a Vox de actuar con “hipocresía” por respaldar una guerra que, según afirmó, terminará afectando al bolsillo de los ciudadanos españoles debido al aumento de los precios de la energía y otros costes.
Durante un mitin en la ciudad de Soria, Sánchez recuperó el lema “no a la guerra”, popularizado durante el mandato del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, y lo utilizó para criticar la postura de la oposición ante el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
“El apoyo a la guerra tiene consecuencias para los españoles”, afirmó el mandatario, quien sostuvo que los líderes del PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, respaldan una estrategia militar impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump que podría encarecer el gas, la gasolina y otros productos.
El jefe del Ejecutivo también recordó la participación de España en la guerra de Irak en 2003 bajo el Gobierno de José María Aznar, y acusó al PP de repetir el mismo error al respaldar ahora la intervención en Irán.
La respuesta de los populares no tardó en llegar. El secretario general del PP, Miguel Tellado, acusó a Sánchez de dañar la imagen internacional de España y de utilizar el lema “no a la guerra” con fines políticos. Según el dirigente, la postura del Gobierno supone en realidad “decir no a la democracia” y distanciar al país de sus aliados internacionales.
Tellado también criticó al Ejecutivo por, a su juicio, buscar enemigos externos para ocultar los problemas internos del Gobierno.
Mientras tanto, desde el propio Ejecutivo y sus aliados se defendió la postura de rechazo al conflicto. La vicepresidenta primera y líder del PSOE andaluz, María Jesús Montero, aseguró en Cádiz que el posicionamiento de España a favor de la paz se está convirtiendo en una referencia internacional para otros países europeos.
En la misma línea, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, instó al PP y a Vox a explicar por qué, según dijo, están recuperando la línea política del Gobierno de Aznar que apoyó la guerra de Irak.
Los partidos de la izquierda también han llevado el mensaje del “no a la guerra” a la campaña electoral en Castilla y León. En un acto político en la región, representantes de la coalición IU-Sumar-Equo apelaron al voto progresista para influir en el equilibrio de fuerzas tras las elecciones del 15 de marzo.
La ministra de Juventud, Sira Rego, criticó lo que calificó como una derecha “subordinada” a los intereses del presidente estadounidense Donald Trump, mientras que el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, pidió movilizar el voto de la izquierda frente a PP y Vox.
En medio del enfrentamiento político, el Gobierno continúa con las operaciones de repatriación de ciudadanos españoles desde Oriente Medio. Hasta el momento, unas 4.000 personas han sido evacuadas de la región.
Este sábado llegaron a España los primeros vuelos comerciales desde Catar con destino a Madrid y Barcelona con 659 pasajeros, después de que entre el jueves y el viernes aterrizaran en la capital otros 412 españoles procedentes de Omán.








