Washington, 2 mar. 2026 — El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró este lunes que los recientes ataques contra Irán no constituyen una guerra de cambio de régimen, aunque reconoció que la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, ha transformado la estructura política del país y, según él, ha beneficiado a la estabilidad mundial.
Hegseth describió la operación ‘Furia Épica’, iniciada el sábado pasado, como la “más letal, más compleja y más precisa de la historia”, y subrayó que los ataques se realizan de forma abrumadora y con precisión quirúrgica, debilitando las capacidades militares de Irán mientras se fortalecen las de Estados Unidos.
“Nosotros marcamos los términos de esta guerra de principio a fin. Nuestras ambiciones no son utópicas. Son realistas”, afirmó Hegseth, quien reiteró que la administración de Donald Trump buscó una salida diplomática antes del ataque, pero que Teherán habría dilatado las negociaciones para reorganizar su arsenal de misiles.
Fase inicial y operaciones prolongadas
El jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, precisó que las operaciones requerirán tiempo para alcanzar todos los objetivos establecidos por el Comando Central y la fuerza conjunta, y advirtió que se esperan nuevas bajas entre el personal militar estadounidense.
“Este despliegue incluye miles de tropas de todas las ramas de las Fuerzas Armadas, centenares de cazas avanzados de cuarta y quinta generación, decenas de aviones de reabastecimiento y las escuadras de ataque de los portaaviones Ford y Lincoln con sus componentes aéreos”, detalló Caine, quien describió la fase actual como inicial, pero anticipó escalamiento futuro de las operaciones.
Hasta el momento, Estados Unidos confirmó la muerte de cuatro militares a consecuencia de los ataques iniciales. Caine advirtió que el operativo continuará durante varias semanas, con trabajo intenso y cuidadoso para minimizar pérdidas, mientras se avanzan objetivos estratégicos como la destrucción de misiles y unidades navales de Irán, excluyendo armas nucleares.
Objetivos y alcance de la operación
Hegseth enfatizó que, a diferencia de conflictos prolongados como Irak, esta operación tiene un objetivo claro y definido: neutralizar la amenaza inmediata del régimen iraní en misiles y armamento, asegurando que la ofensiva sea decisiva y limitada.
La administración Trump mantiene que las acciones se han diseñado para ser precisas y contundentes, mientras el Congreso debate, sin consenso claro, la extensión y legitimidad de las operaciones. La escalada en el terreno militar coincide con tensiones políticas internas sobre el alcance del poder presidencial para conducir operaciones bélicas sin autorización legislativa.
La situación continúa siendo dinámica, y expertos militares y legislativos advierten que los próximos días serán decisivos para determinar la duración y las consecuencias políticas y estratégicas de la Operación Furia Épica.








