Saint-Hyacinthe (Quebec), 26 enero.- El líder del Parti Québécois (PQ), Paul St-Pierre Plamondon, afirmó este domingo que la campaña del referéndum por la independencia de Quebec ya está en marcha y responsabilizó directamente al primer ministro canadiense, Mark Carney, de haberla iniciado con recientes declaraciones sobre la historia del país.
Durante su intervención ante cientos de militantes reunidos en una convención del PQ en Saint-Hyacinthe, St-Pierre Plamondon sostuvo que los comentarios de Carney lanzaron, de facto, la campaña federalista por el “No” a la soberanía quebequense.
El líder soberanista reaccionó a unas declaraciones del primer ministro realizadas a principios de semana en las Llanuras de Abraham, en la ciudad de Quebec, donde Carney describió la batalla de 1759 como el inicio de una “asociación” entre los pueblos francés e inglés en Canadá y apeló a la unidad nacional.
Según St-Pierre Plamondon, esas palabras anticipan el tono que adoptará el Gobierno federal en los próximos meses. “Ha comenzado un nuevo ciclo político. Se abre ante nosotros un nuevo capítulo de nuestra historia”, afirmó ante los asistentes.
El dirigente del PQ fue aún más contundente al rechazar la interpretación histórica del primer ministro. “Señor Carney, Quebec no existe gracias a Canadá. Quebec ha sobrevivido en su diferencia y en su especificidad a pesar de Canadá”, declaró, provocando una ovación de pie entre los militantes.
En los días previos, St-Pierre Plamondon ya había acusado a Carney de formar parte de una “larga tradición de colonialismo” que, según dijo, se remonta al informe de Lord Durham en el siglo XIX. A su juicio, esa tradición consiste en “falsificar los hechos y la historia” a través de las instituciones federales.
“Esta tradición se basa en alimentarnos constantemente con mentiras”, sostuvo el líder soberanista, antes de concluir con un mensaje inequívoco: “Romperemos con el colonialismo británico y crearemos nuestro propio país”.
La convención del Parti Québécois se celebró en un contexto de coordinación política con el Bloc Québécois, en un momento en el que el debate sobre la soberanía vuelve a ganar protagonismo en la política canadiense.



