Redacción deportes, 18 ene.- Senegal se proclamó campeona de la Copa de África tras vencer 1-0 a Marruecos en una final marcada por la polémica. El desenlace llegó después de que Brahim Díaz fallara un penalti en el añadido, lanzado a lo Panenka y detenido por Edouard Mendy, acción que cambió el signo del partido.
El encuentro estuvo a punto de romperse cuando Senegal amenazó con abandonar el campo tras la señalización del penalti a favor de Marruecos, concedido tras revisión del VAR. Superado el momento de tensión, el fallo del madridista dio aire a los senegaleses.
Ya en la prórroga, Pape Gueye decidió el título con un potente disparo que superó a Bono, hasta entonces decisivo. Marruecos, anfitrión, volvió a quedarse sin corona y prolongó su sequía continental, mientras Senegal levantó el segundo trofeo africano de su historia en una final intensa, tensa y controvertida.



