Zohran Mamdani jurará como nuevo alcalde de Nueva York en una histórica estación de metro y celebrará con una multitudinaria fiesta popular

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Nueva York, 31 dic.- El nuevo alcalde de Nueva York, el demócrata Zohran Mamdani, asumirá oficialmente el cargo a la medianoche de este martes en una ceremonia privada cargada de simbolismo, que se celebrará en la histórica estación de metro de City Hall, un recinto centenario de inspiración española hoy cerrado al público. La agenda de investidura continuará el 1 de enero con un acto abierto al público frente a la Alcaldía y culminará con una gran fiesta callejera en Broadway, en el Bajo Manhattan.

Ambos eventos han sido concebidos como una declaración política de intenciones. Por un lado, subrayan el compromiso de Mamdani con el sistema de transporte público de Nueva York, considerado esencial pero crónicamente infrafinanciado; por otro, refuerzan su vínculo con la clase trabajadora, el electorado que impulsó al joven dirigente del ala socialista del Partido Demócrata como una de las figuras emergentes más relevantes de la política estadounidense.

Un juramento cargado de simbolismo político

En un gesto que refuerza su perfil ideológico, Mamdani estará acompañado por dos figuras clave de la política progresista y férreas críticas del presidente Donald Trump. La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, lo acompañará durante la jura privada de la medianoche del 31 de diciembre, mientras que el senador Bernie Sanders hará lo propio en el acto público del 1 de enero.

La ceremonia nocturna tendrá lugar en la antigua estación de City Hall, inaugurada en 1904 y cerrada desde 1945. Este espacio es considerado una joya arquitectónica del sistema de metro neoyorquino, con un andén curvo y majestuosas bóvedas de azulejos diseñadas por el ingeniero español Rafael Guastavino. Actualmente, solo es accesible mediante tres visitas turísticas muy limitadas al año.

Según explicó el equipo del nuevo alcalde en un comunicado, la elección del lugar no es casual: busca evocar la “ambición de transformar la vida de la gente trabajadora” que caracterizó a la ciudad a comienzos del siglo XX. “Esa ambición no debe quedar confinada al pasado ni a los túneles bajo la Alcaldía; será el propósito de esta administración al servicio de los neoyorquinos”, afirmó Mamdani en la nota oficial.

Investidura pública y ruptura con la tradición

La ceremonia privada contará únicamente con la presencia de familiares del alcalde entrante. En contraste, el acto oficial del 1 de enero, previsto para las 13:00 horas en las escaleras del Ayuntamiento, será abierto al público y transmitido en directo por internet. El objetivo declarado es romper con la investidura tradicional, que suele limitarse a unos 4.000 invitados.

Entre las figuras confirmadas destacan la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, quien ofrecerá el discurso inaugural; el Defensor del Pueblo de Nueva York, Jumaane Williams; y el contralor electo, Mark Levine, entre otros líderes políticos y sociales. Mamdani ha elogiado públicamente a Ocasio-Cortez como representante de “un nuevo tipo de política que pone a la gente trabajadora en el centro”, destacando su papel como aliada durante toda la campaña, desde las primarias hasta el multitudinario mitin celebrado junto a Sanders en octubre.

La investidura de Mamdani se suma así a una serie de actos no convencionales en la ciudad. Su predecesor, Eric Adams, también rompió con el protocolo al jurar el cargo durante la celebración de Fin de Año en Times Square.

Fiesta callejera en Broadway pese al frío

Tras el acto oficial, la jornada culminará con una ‘Block Party’ o fiesta callejera a lo largo de la avenida Broadway, en el Bajo Manhattan. El equipo del nuevo alcalde ha previsto zonas y miradores para decenas de miles de asistentes, confiando en una masiva participación ciudadana a pesar de las bajas temperaturas previstas para el primer día del año.

Con esta agenda, Zohran Mamdani busca iniciar su mandato con un mensaje claro: una alcaldía cercana, inclusiva y enfocada en las necesidades de la Nueva York trabajadora, marcando distancia tanto de la política tradicional como de la agenda impulsada desde la Casa Blanca.

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