Putrajaya, Malasia, 26 dic.- El ex primer ministro de Malasia, Najib Razak, de 72 años, fue condenado este viernes por tres cargos de abuso de poder en relación con el multimillonario saqueo del fondo estatal de inversión 1MDB, que desvió a sus cuentas personales más de 700 millones de dólares. Las sentencias sobre cargos adicionales aún estaban pendientes.
Najib, quien gobernó Malasia entre 2009 y 2018, ya cumplía condena tras ser hallado culpable en un caso anterior vinculado al mismo escándalo. En 2020 fue sentenciado a 12 años de prisión por abuso de poder, violación de confianza y lavado de dinero por 42 millones de ringgit (10,3 millones de dólares) provenientes de SRC International, una unidad de 1MDB. Su condena fue reducida en 2024 por la Junta de Indultos.
El fondo 1MDB, establecido por Najib tras asumir el poder, fue objeto de saqueo masivo entre 2009 y 2014, cuando ejecutivos y allegados desviaron más de 4.500 millones de dólares a través de Estados Unidos, Singapur y Suiza. Los recursos fueron usados para financiar películas de Hollywood y adquisiciones de lujo, incluyendo yates, hoteles, arte y joyas. El escándalo provocó investigaciones internacionales y sanciones millonarias a Goldman Sachs, por su participación en la recaudación de fondos.
Najib negó las irregularidades, alegando que los fondos eran un donativo de Arabia Saudí y responsabilizando a financieros como Low Taek Jho, considerado el cerebro del esquema y actualmente prófugo. Los fiscales sostienen que Najib fue el principal responsable y beneficiario del plan, mientras que otros implicados actuaron como intermediarios.
Recientemente, Najib intentó cumplir su condena bajo arresto domiciliario, pero el Tribunal Superior determinó que la orden emitida por el exmonarca era inválida constitucionalmente. Con la sentencia actual, Najib enfrentará un período más largo en prisión, originalmente previsto hasta 2028 tras la reducción de su condena.
Su esposa, Rosmah Mansor, también condenada en 2022 a 10 años de prisión por corrupción y a pagar una multa millonaria, permanece libre bajo fianza en espera de apelación.
Este fallo consolida la caída de una figura política que durante años fue considerada intocable y marca un hito en la lucha contra la corrupción en Malasia, con repercusiones tanto nacionales como internacionales.








