Bogotá, 8 dic.- Dos policías colombianos murieron este domingo en un ataque con explosivos en la ciudad de Cúcuta, en el departamento de Norte de Santander, cerca de la frontera con Venezuela, atribuido por la policía al grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El presidente Gustavo Petro confirmó los hechos en su cuenta de X y pidió aumentar la presencia oficial en la zona fronteriza. “Buscarán crear violencia en la frontera y nuestro pie de fuerza debe aumentar”, señaló.
El director de la policía, general William Ospina, confirmó que hubo dos “ataques terroristas”: uno que cobró la vida de los agentes y otro en el que resultaron heridos dos soldados. Imágenes difundidas por medios colombianos muestran destrozos en la carretera provocados por las explosiones.
Según las primeras investigaciones, los ataques serían una retaliación del ELN ante las operaciones ofensivas de la policía contra esa estructura ilegal.
Contexto de violencia
El ELN, activo desde 1964, había negociado la paz con el gobierno de Petro, pero los diálogos se truncaron tras una incursión violenta en Catatumbo, también en Norte de Santander, que dejó cerca de un centenar de muertos.
Actualmente, el ELN se disputa el control del territorio fronterizo con Venezuela con el “Frente 33”, una disidencia de las FARC que no firmó el acuerdo de paz de 2016.
El sábado, otro ataque con explosivos en Cauca, al suroeste del país, dejó siete heridos. Petro informó que la acusación contra el máximo cabecilla de las disidencias de las FARC, conocido como alias Iván Mordisco, y otros líderes de la estructura por narcoterrorismo, está lista ante la Corte Penal Internacional, aunque no precisó cuándo se presentará formalmente.
Según la Cruz Roja Internacional (CICR), la situación humanitaria en Colombia se ha deteriorado por la intensificación de los conflictos armados, y pidió protección para la población civil en las zonas afectadas.








