WASHINGTON, 4 DIC. — El canciller de Perú, Hugo de Zela, propuso este miércoles ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) reforzar los procedimientos del asilo diplomático. El objetivo es evitar su «evolución negativa» y prevenir que se convierta en «un instrumento para eludir la justicia».
La comparecencia se produce en el marco de la ruptura de relaciones diplomáticas entre Perú y México, provocada por el asilo otorgado por este último a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez. Chávez fue condenada a 11 años y cinco meses por su participación en el fallido intento de golpe de Estado del expresidente Pedro Castillo en 2022 y actualmente permanece en la residencia de la embajada de México en Lima.
Crítica a la «Evolución Negativa»
Aunque De Zela insistió en que su intervención no se limitaba al caso Chávez, sí advirtió que este reafirma la «evolución negativa en la utilización del derecho de asilo consagrado en la Convención de Caracas» de 1954.
El canciller peruano argumentó que el asilo está siendo utilizado hoy «para otorgar asilo a quienes no sufren persecución política en Estados democráticos».
De Zela instó a los países a:
- Analizar las peticiones de manera oportuna y objetiva.
- Utilizar la información proporcionada por el Estado territorial y otras fuentes confiables antes de conceder el asilo.
Perú, que aún no se recupera de la crisis política post-Castillo, afirmó que en el país «prevalecen las garantías del debido proceso» y «sobre todo, el principio de no impunidad». Perú considera elevar consultas al Comité Jurídico Interamericano e invitó a los miembros de la OEA a debatir el fortalecimiento de los tratados sobre asilo.
La Defensa de México
La embajadora de México ante la OEA, Luz Elena Baños, rechazó la iniciativa peruana, reivindicando la figura del asilo diplomático como uno de los «pilares más importantes para la protección de la dignidad humana».
Baños criticó a Perú por intentar abordar una disputa bilateral en la OEA, subrayando que el organismo no es el «espacio competente» para revisar o reinterpretar la Convención de Caracas. La representante mexicana defendió que México «actuó conforme a la normativa interamericana vigente» y exigió «respeto al derecho internacional».
Durante su visita a Washington, el canciller De Zela tiene previsto reunirse con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y sostener intercambios con legisladores.








