Ottawa, 22 nov.— Canada Post y el Sindicato Canadiense de Trabajadores Postales (CUPW) alcanzaron este viernes un acuerdo preliminar que representa el mayor avance en años dentro de una compleja negociación colectiva marcada por huelgas rotatorias, pérdidas financieras históricas y un debate nacional sobre el futuro del servicio postal.

El sindicato anunció que suspende temporalmente todas las huelgas rotatorias, mientras que Canada Post se comprometió a no aplicar cierre patronal, un gesto clave que desactiva por ahora la amenaza de un conflicto laboral que podría haber paralizado el correo durante la temporada alta de las fiestas. Ambas partes deberán ahora redactar los acuerdos formales que serán presentados a los trabajadores para votación.

Aunque no se revelaron detalles del contenido del acuerdo —que abarca tanto la unidad urbana como la unidad rural y suburbana del sindicato— fuentes sindicales señalaron que existe consenso en los puntos principales, lo que allana el camino para un posible fin de la disputa.

La presidenta del CUPW, Jan Simpson, señaló que esta ha sido “una de las rondas más difíciles de negociación”, y destacó que los trabajadores se han mantenido unidos en defensa de servicios públicos sólidos, empleos estables y un modelo postal sostenible.

Un conflicto que lleva años escalando

Las tensiones entre Canada Post y su sindicato se han acumulado durante años, centradas en aumentos salariales, crecientes presiones laborales y disputas sobre la reconfiguración de la plantilla, incluyendo propuestas de aumentar los trabajadores a tiempo parcial y expandir la entrega a siete días por semana.

El conflicto se intensificó a finales del año pasado, cuando una huelga rotatoria provocó retrasos graves en plena temporada navideña. El gobierno respondió solicitando a la Junta de Relaciones Industriales de Canadá intervenir y creó una Comisión de Investigación Industrial, encabezada por William Kaplan, para diseñar una salida estructural al estancamiento.

Las recomendaciones de la comisión fueron adoptadas en septiembre como parte de una reforma profunda del mandato del servicio postal, que ahora podrá:

  • expandir buzones comunitarios
  • cerrar algunas oficinas postales
  • ajustar los estándares nacionales de entrega
  • flexibilizar operaciones en áreas urbanas y rurales

La Corporación de la Corona ya presentó al ministro de Adquisiciones, Joël Lightbound, un plan de reestructuración basado en estas reformas, aunque su contenido permanece confidencial mientras continúa la revisión gubernamental.

Una crisis financiera sin precedentes

El acuerdo preliminar se produce el mismo día en que Canada Post informó la mayor pérdida trimestral de su historia, confirmando que las tensiones laborales se suman a problemas estructurales más profundos.

La empresa registró 989 millones de dólares en pérdidas durante los primeros nueve meses de 2025, casi triplicando los 345 millones del mismo periodo del año anterior. Las mayores pérdidas se concentraron en el segundo y tercer trimestre, afectados por:

  • la caída continua del volumen de correo tradicional
  • la competencia feroz del mercado de envíos de paquetes
  • regulaciones federales que limitan su margen de maniobra
  • la incertidumbre causada por la amenaza de huelgas

A principios de año, Ottawa otorgó a Canada Post un préstamo de 1.030 millones de dólares, pero la propia administración reconoció esta semana que necesitará más apoyo federal en 2026 si quiere mantenerse operativa.

El director ejecutivo Doug Ettinger advirtió que la corporación podría perder hasta 30.000 empleados en la próxima década por jubilaciones o renuncias voluntarias, lo cual exigirá ajustes drásticos para controlar costos. El ministro Lightbound, por su parte, advirtió que Canada Post “se ha vuelto demasiado grande para el volumen que debe entregar” y que, sin reformas, necesitaría rescates financieros recurrentes.

Aun así, el gobierno ha sido firme en exigir que el servicio a comunidades rurales, remotas e indígenas se mantenga plenamente operativo.

Un respiro temporal antes de la temporada navideña

Aunque el ambiente es más optimista, el acuerdo preliminar no garantiza una resolución definitiva. Si las partes no logran consensuar la redacción final, las huelgas podrían reactivarse justo en el período de mayor actividad postal del año.

Por ahora, el acuerdo ofrece un alivio significativo para millones de usuarios y empresas que dependen del sistema postal durante diciembre, pero también evidencia que Canada Post se encuentra en una encrucijada histórica donde deberá redefinir su operación para sobrevivir a un mercado en transformación permanente.

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