Abu Dabi, 20 nov. El primer ministro Mark Carney selló este jueves un acuerdo de protección de inversiones con los Emiratos Árabes Unidos (EAU) durante una visita marcada por el acceso restringido a la prensa y por la creciente controversia internacional sobre el presunto apoyo emiratí a milicias involucradas en la violencia étnica en Sudán. En su encuentro con el presidente emiratí, el jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, ambos gobiernos acordaron iniciar negociaciones para un acuerdo comercial completo, con miras a una futura asociación económica integral.

El jefe de Gobierno también sostuvo una reunión con el ministro de Industria, Sultan al-Jaber, antes de visitar la emblemática Gran Mezquita Sheikh Zayed, donde destacó la mezcla de materiales provenientes de múltiples países como símbolo de diversidad e inspiración. Fue la única declaración pública del día, ya que las autoridades emiratíes mantuvieron cerradas a la prensa todas las reuniones bilaterales, una práctica que contrasta con los estándares de transparencia habituales en visitas oficiales.

Carney tiene previsto reunirse esta tarde con representantes de fondos soberanos y grandes firmas de inversión como Mubadala, MGX, ADQ y ADIC, antes de asistir a una cena ofrecida por el asesor de seguridad nacional emiratí. Su visita llega apenas un mes después de que ambos países firmaran un acuerdo para reforzar la cooperación en inteligencia artificial y centros de datos, sectores donde los EAU se han posicionado como líderes globales.

Según Janice Stein, directora fundadora de la Escuela Munk de Asuntos Globales de la Universidad de Toronto, los EAU están utilizando su energía barata para impulsar centros de datos, un modelo similar al que Canadá busca replicar con las arenas bituminosas de Alberta. Además, subrayó que los EAU se están convirtiendo en uno de los nodos estratégicos de la economía digital basada en IA, y que la presencia de Carney responde a ese creciente peso geopolítico.

Stein también señaló que el país cuenta con la promesa del presidente estadounidense Donald Trump para acceder a tecnología avanzada de chips, pese a las dudas en Washington sobre la cooperación emiratí con China.

La visita ocurre mientras los EAU enfrentan fuertes críticas por presuntas conexiones con las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), un grupo paramilitar señalado por atrocidades en la guerra civil sudanesa y heredero de la milicia Janjaweed, responsable del genocidio en Darfur entre 2003 y 2005. Aunque Abu Dabi niega haber armado a las RSF, un informe de la ONU sostiene que existen alegaciones “creíbles”.

El comunicado oficial del encuentro entre Carney y el jeque Mohammed evitó mencionar el conflicto en Sudán, aunque sí hizo referencia a la situación en Palestina. Stein afirmó que, pese a sus desmentidos, los EAU “son uno de los principales proveedores de armas de las RSF”, aunque reconoció que Abu Dabi ha jugado un rol clave en la aceptación del alto el fuego propuesto por la administración Trump.

Carney continuará su gira internacional viajando el viernes a Sudáfrica, donde participará en la cumbre del G20 en Johannesburgo.

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