Nueva York, 11 Nov.- Warren Buffett, icónico inversor y presidente de Berkshire Hathaway, compartió este lunes lo que medios y analistas consideran su última carta oficial como CEO de la compañía, marcando el cierre de una era en uno de los conglomerados más influyentes de Estados Unidos. A sus 95 años, Buffett anunció su retiro activo de la gestión diaria y compartió reflexiones sobre su trayectoria, consejos de vida y detalles sobre la sucesión de la empresa y la distribución de sus acciones.

En su misiva, Buffett destacó que seguirá vinculado a la firma, pero de manera menos visible, manteniendo contacto con los accionistas a través de un mensaje anual y acompañando a quienes lideren la compañía. Reconoció que, aunque su lectura y movilidad han disminuido, se mantiene saludable y sigue yendo a la oficina cinco días a la semana, donde trabaja con “personas excepcionales”.

Distribución de acciones y filantropía
El empresario informó que transferirá 1,5 millones de acciones de Berkshire Hathaway a The Susan Thompson Buffett Foundation y 400.000 acciones a cada una de estas instituciones: The Sherwood Foundation, The Howard G. Buffett Foundation y NoVo Foundation, continuando así con su tradición de canalizar su fortuna hacia fines sociales y filantrópicos.

Sucesión y legado empresarial
Buffett confirmó que Greg Abel, actual vicepresidente y responsable de las operaciones no aseguradoras, asumirá formalmente la presidencia y dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway a partir de 2025. En su carta, elogió a Abel, señalando que posee un conocimiento profundo de los negocios y del personal, y que superó las expectativas del propio Buffett para el cargo.

El texto también repasó la evolución de la compañía: desde su adquisición mayoritaria en 1965, cuando operaba como fabricante textil, hasta convertirse hoy en uno de los conglomerados más grandes de Estados Unidos, solo detrás de empresas como NVIDIA y Amazon. La fortuna personal de Buffett supera los 150.000 millones de dólares, y su influencia marcó varias generaciones de inversionistas y líderes corporativos.

Reflexiones y consejos de vida
Buffett incluyó en su carta una serie de recomendaciones personales y profesionales:

  1. No castigarse por errores pasados; aprender de ellos y seguir adelante.
  2. Elegir a los héroes correctos y seguir su ejemplo.
  3. Decidir cómo quiere ser recordado y vivir en consecuencia, inspirándose en Alfred Nobel.
  4. La grandeza se mide por ayudar a otros, no por el dinero o la publicidad.
  5. La Regla de Oro sigue vigente: tratar a los demás como uno desea ser tratado.
  6. Reconocer la dignidad y humanidad de todas las personas, desde el presidente del directorio hasta quienes realizan tareas rutinarias.
  7. No desesperar ante caídas del mercado o pérdidas de acciones; la recuperación es posible.
  8. Los directores deben supervisar y actuar si un CEO o ejecutivo enfrenta problemas de salud.
  9. Agradecer las oportunidades brindadas, aunque la distribución de recompensas no siempre sea justa.
  10. No temer a fracasos o decepciones; buscar mejorar lo que logran gobierno o filantropía.

Warren Buffett cerró su carta enfatizando que la grandeza y la ética se construyen a través de pequeños actos de generosidad, aprendizaje constante y liderazgo responsable, dejando un legado de pensamiento y valores que trascenderá su paso por Berkshire Hathaway.

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