Perpiñán (Francia), 28 Oct.- El líder de Junts per Catalunya (JxCat), Carles Puigdemont, anunció este lunes la ruptura definitiva de los acuerdos que su partido mantenía con el PSOE, responsabilizando a los socialistas por la falta de ejecución de los compromisos adquiridos en los últimos 22 meses. Con esta decisión, Junts pasará a ejercer oposición al Gobierno que preside Pedro Sánchez.
Durante una comparecencia en Perpiñán, Puigdemont explicó que la dirección ejecutiva de JxCat decidió por unanimidad suspender los acuerdos ante la evidencia de que «no hay voluntad por parte del PSOE de ejecutar los acuerdos políticos en tiempo y forma». El expresidente de la Generalitat subrayó que los socialistas han actuado de acuerdo con «sus propios ritmos y tiempos», ignorando la debilidad parlamentaria y desestimando los avisos de Junts a lo largo de 19 encuentros celebrados en Suiza.
«Podrá ocupar poltronas, pero no podrá gobernar», advirtió Puigdemont, recordando que el Gobierno español ya no contará con la mayoría que permitió su investidura, en caso de que la militancia de Junts ratifique esta decisión en la consulta prevista para el próximo jueves. «No tendrá presupuestos, no tendrá capacidad para gobernar. Podrá tener poder, pero no podrá ejercer el gobierno», reiteró.
El líder independentista pidió al PSOE «reflexionar» y explicar a la ciudadanía cómo planea gobernar más allá de su capacidad para ocupar el poder, al tiempo que reprochó al PSC su apoyo al PP en el Ayuntamiento de Barcelona, mientras Junts había optado por respaldar al PSOE en su momento.
Puigdemont destacó que, a pesar de la paciencia mostrada por Junts, los resultados de los acuerdos alcanzados en Bruselas «no justifican ni validan la vía abierta hace dos años». Recordó que el mediador internacional solicitó a Junts una prórroga para evaluar la materialización de los compromisos, pero que finalmente quedó en evidencia que al PSOE solo le motivaba el tacticismo del poder.
El anuncio marca un nuevo capítulo de tensión entre el Gobierno español y la formación independentista catalana, y anticipa un periodo de inestabilidad política con el PSOE enfrentando la oposición activa de un aliado que hasta ahora había sido clave para su estabilidad parlamentaria.








