Deir al-Balah, Franja de Gaza, 17 Oct.- Hamás reafirmó su compromiso con el acuerdo de alto el fuego con Israel, incluyendo la devolución de los restos de los rehenes israelíes fallecidos, tras la advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de permitir a Israel retomar la guerra si el grupo no cumplía con los términos.
El grupo insurgente explicó que algunos cuerpos se encuentran enterrados en túneles destruidos por Israel, y que se requiere maquinaria pesada para su recuperación. Además, criticó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por vincular la ayuda humanitaria a Gaza con fines políticos.
Hasta ahora, Hamás ha liberado a 20 rehenes israelíes vivos, mientras que Israel entregó los cadáveres de 90 palestinos y liberó a unos 2.000 prisioneros palestinos. La recuperación de los cuerpos de los rehenes fallecidos se ve dificultada por los escombros, la presencia de explosivos sin detonar y la ubicación de algunos restos en zonas controladas por Israel. En total, Israel espera recibir los restos de 28 rehenes.
Por otra parte, Francia trabaja junto a Reino Unido y Estados Unidos para proponer ante la ONU una resolución que establezca un marco para una fuerza internacional en Gaza, apoyando a las fuerzas de seguridad palestinas y coordinando esfuerzos de ayuda, reconstrucción y seguridad.
Hamás adoptó además una postura defensiva frente a las críticas de Trump sobre los asesinatos de presuntos miembros de bandas rivales dentro de Gaza. El representante del grupo, Ahmed Abdul-Hadi, aseguró que las ejecuciones fueron decididas por procedimientos judiciales tribales y con consenso de las comunidades palestinas, defendiendo su acción como medida contra quienes “causaron muerte y corrupción en Gaza”.
Mientras tanto, la ONU reporta que la entrada de ayuda humanitaria sigue limitada, con solo 339 camiones distribuidos desde el inicio del alto el fuego el 10 de octubre. Según Tom Fletcher, jefe de ayuda de la ONU, para que el plan de 60 días funcione se requiere acceso rápido, suministro continuo de combustible, protección de los trabajadores humanitarios y financiamiento adecuado. Actualmente, solo 15 organizaciones humanitarias están autorizadas para operar en la Franja, y la coordinación y tiempos de inspección siguen retrasando la distribución efectiva de ayuda.
A pesar de estos obstáculos, la seguridad de los convoyes ha mejorado, permitiendo que los suministros lleguen a los almacenes sin ser saqueados ni interceptados por bandas, aunque la entrada de ayuda sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de la población desplazada y retornada.





