Washington, 16 Oct. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este jueves que mantiene una “larga y en curso” conversación telefónica con el mandatario ruso, Vladimir Putin, en medio de la creciente tensión internacional por la guerra en Ucrania y las posibles decisiones militares que podrían redefinir el conflicto.
“Estoy hablando con Putin ahora mismo. La conversación está en curso, una larga (conversación), y Putin y yo informaremos de los contenidos cuando concluya”, publicó Trump a través de su red social Truth Social. La llamada tiene lugar horas antes de la esperada visita del presidente ucraniano Volodimir Zelensky a la Casa Blanca, donde se discutirán nuevos paquetes de ayuda militar y la estrategia de Washington frente a Moscú.
La administración Trump evalúa actualmente la posible entrega de misiles Tomahawk a Ucrania, una medida que Rusia ha calificado como “un nuevo paso de agresión”. Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov advirtió que tal decisión supondría “una amenaza directa a la seguridad nacional rusa”, debido al alcance estratégico de esos misiles capaces de impactar objetivos en Moscú y otras ciudades.
Peskov también señaló que el ejército ucraniano “no podría operar esa tecnología sin el soporte logístico y de inteligencia de países aliados”, y aseguró que los recientes ataques a refinerías y fábricas rusas “serían imposibles sin la participación de los servicios secretos occidentales”, mencionando incluso al Reino Unido como actor implicado en la planificación de los operativos.
Por su parte, el asesor presidencial ucraniano Mijailo Podoliak escribió en la red X (Twitter): “Menos palabras y más capacidad de ataque de larga distancia. Después de que Rusia saboteara el proceso diplomático iniciado por el presidente Donald Trump, la Casa Blanca busca una nueva vía hacia la paz”.
Zelensky, que arribará a Washington en las próximas horas, presentará una estrategia centrada en reforzar el armamento de largo alcance, con el objetivo de elevar el coste de la guerra para Moscú y forzar al Kremlin a negociar.
Fuentes citadas por el Financial Times indican que desde julio de este año, la inteligencia estadounidense ha colaborado directamente con Ucrania en la planificación de ataques sobre territorio ruso, un indicio del creciente involucramiento de Washington en el conflicto.
Trump, por su parte, insistió recientemente en que “es hora de que Putin ponga fin a los ataques” y llamó a detener el derramamiento de sangre.
“Todo lo que queremos de Putin es esto: deje de matar ucranianos y rusos, ya que está matando a muchos rusos”, declaró el presidente estadounidense, reiterando su escepticismo sobre la “fortaleza real de la maquinaria de guerra rusa”.








