Bogotá, 9 ago.- El presidente colombiano, Gustavo Petro, confirmó este viernes que su Gobierno inició negociaciones fuera del país con el Clan del Golfo —también llamado Ejército Gaitanista de Colombia (AGC)—, considerada la mayor banda criminal del país. El anuncio lo hizo durante la entrega de 6.500 hectáreas a campesinos en Córdoba.
Petro destacó que en su mandato se ha incautado más cocaína que en cualquier otro Gobierno como parte de una estrategia para golpear las finanzas de los grupos armados. También pidió al Congreso aprobar un proyecto de ley que amplía el uso de la justicia restaurativa incluso para delitos graves, dentro del marco de su plan de “paz total”.
La propuesta, presentada por el ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, busca establecer normas claras para el desarme, desmovilización y reintegración de grupos armados ilegales. En el caso del Clan del Golfo, se plantea un proceso de sometimiento a la justicia con beneficios jurídicos condicionados a la entrega de armas, colaboración real y desmantelamiento de sus estructuras.
El plan ha recibido críticas por supuesta improvisación y vacíos jurídicos, según señaló la senadora Angélica Lozano (Alianza Verde). El Clan del Golfo, heredero de las Autodefensas Unidas de Colombia, está actualmente dirigido por Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, tras la captura y extradición de Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, condenado en 2023 en EE.UU. a 45 años de prisión por narcotráfico.








