WASHINGTON, 6 agosto de 2025 – El expresidente estadounidense Donald Trump firmó este miércoles una orden ejecutiva para aumentar al 50 % los aranceles a las importaciones procedentes de la India, en represalia por la creciente compra de petróleo ruso con descuentos por parte del gobierno de Narendra Modi. La medida entrará en vigor el próximo 27 de agosto, según anunció la Casa Blanca.
Con este anuncio, la administración Trump eleva en 25 puntos porcentuales los aranceles que ya había aplicado durante su mandato, bajo el argumento de reducir el déficit comercial bilateral. Sin embargo, esta vez, la razón es eminentemente geopolítica: castigar a India por “financiar la maquinaria de guerra rusa”.
“No les importa cuántas personas en Ucrania estén siendo asesinadas por la maquinaria de guerra rusa”, escribió Trump en su plataforma Truth Social, al tiempo que volvió a exigir al Kremlin una tregua inmediata en Ucrania.
India, bajo presión por su alianza energética con Rusia
India, el tercer mayor importador de crudo del mundo, ha incrementado exponencialmente su dependencia del petróleo ruso desde el inicio de la invasión a Ucrania. Antes de la guerra, menos del 2 % de su suministro energético procedía de Rusia. Hoy, esa cifra supera el 33 %, lo que convierte a Moscú en su principal proveedor.
Pese a la presión internacional, Nueva Delhi ha defendido su política energética como una cuestión de interés nacional, asegurando que los acuerdos con Rusia han contribuido a estabilizar los precios del crudo global y a garantizar la seguridad energética interna.
Durante una cumbre celebrada en Kazán en octubre de 2024, el presidente ruso Vladimir Putin estrechó lazos con el primer ministro indio, sellando acuerdos energéticos que siguen vigentes pese a las sanciones occidentales.
Una oportunidad económica irresistible
La causa del creciente apetito de India por el petróleo ruso es clara: el precio. El crudo ruso se comercializa muy por debajo del Brent, el estándar internacional, lo que permite a las refinerías indias obtener márgenes de ganancia más amplios en la transformación del crudo en productos como gasolina y diésel.
Este patrón no es exclusivo de India. China y Turquía también han incrementado sustancialmente sus importaciones de petróleo ruso tras el embargo europeo impuesto en enero de 2023. Desde entonces, China ha comprado energía rusa por valor de 219.500 millones de dólares, seguida por India (133.400 millones) y Turquía (90.300 millones), según datos recientes.
Finanzas para la guerra del Kremlin
A pesar de las sanciones y del tope de precios impuesto por el Grupo de los Siete (G7), Rusia sigue generando ingresos masivos por la venta de combustibles fósiles, que financian su campaña militar en Ucrania.
La Escuela de Economía de Kiev estima que solo en junio, Rusia obtuvo 12.600 millones de dólares por exportaciones petroleras. El país ha logrado esquivar gran parte de las restricciones occidentales mediante una llamada “flota fantasma” de buques antiguos y el uso de aseguradoras radicadas en países ajenos a las sanciones.
Según el mismo instituto ucraniano, Rusia podría recaudar hasta 153.000 millones de dólares por exportaciones petroleras en 2025, lo que refuerza no solo el presupuesto estatal del Kremlin, sino también la moneda nacional, el rublo, y la capacidad de adquirir bienes en el extranjero, incluidos armamento y componentes militares.
Trump advierte con más sanciones
En paralelo, Trump lanzó un nuevo ultimátum al Kremlin el pasado martes, exigiendo el anuncio de una tregua en Ucrania antes del viernes próximo. De no cumplirse, advirtió que impondrá nuevas sanciones contra Rusia y sus aliados comerciales.
Mientras tanto, el Gobierno indio no ha emitido una respuesta oficial a la imposición de los nuevos aranceles, aunque expertos anticipan que podría tomar medidas recíprocas o buscar aliados dentro de los BRICS para denunciar lo que consideran una acción unilateral y punitiva.








