MONTREAL, 4 Agosto.– La aparición masiva de ratas en barrios residenciales de Montreal ha disparado las alarmas entre los vecinos y ha puesto en entredicho la actuación del Ayuntamiento, que pese a prometer un plan de control hace dos años, sigue sin implementar medidas concretas frente al problema.

James Klein, residente del distrito Snowdon, relata cómo su patio trasero ha sido invadido por roedores por primera vez en más de dos décadas. “Una noche, había un montón de ellos en una fiesta en mi terraza. Literalmente, corrían de un lado a otro. Es brutal”, expresó. Sospecha que la excavación de tuberías realizada por la ciudad este año podría haber desplazado a las ratas hacia su vecindario.

Los datos confirman que no se trata de un caso aislado. Según información obtenida por The Canadian Press, en lo que va de 2024 se han registrado más de 1.700 llamadas al 311 por incidentes relacionados con ratas, frente a poco más de 1.000 hace dos años. En algunos distritos, como Côte-des-Neiges–Notre-Dame-de-Grâce, las llamadas se han triplicado entre 2022 y 2024.

“Esto está afectando la vida diaria, los negocios y la calidad de vida de todos”, denunció Stephanie Valenzuela, concejala de la oposición, quien criticó que el Ayuntamiento no haya dado seguimiento a una moción aprobada en 2023 que exigía medidas como contenedores cerrados y controles durante obras de alcantarillado.

Los distritos más afectados por la infestación de roedores son Ville-Marie, que abarca el centro de la ciudad, y Villeray–Saint-Michel–Parc-Extension, donde las quejas también se duplicaron. La ciudad, por su parte, sostiene que existen protocolos para sellar alcantarillas durante las obras y que mantener el entorno limpio es clave para frenar la proliferación de ratas. No obstante, responsabiliza a cada municipio del manejo específico de la situación.

Mientras tanto, los vecinos sienten que están solos. “Que la ciudad nos diga, básicamente, ‘tienen que vivir con ello’, es totalmente inaceptable”, lamentó Klein. Incluso una petición presentada por un residente el otoño pasado tuvo escasa repercusión.

Expertos en control de plagas, como Hélène Bouchard, afirman que el comportamiento de las ratas ha cambiado desde la pandemia, cuando muchos restaurantes cerraron, forzando a los roedores a buscar comida en zonas residenciales. “Siempre toman el mismo camino para encontrar su alimento”, explicó.

También alertó que prácticas comunes, como sacar la basura la noche anterior, y el auge de jardines comunitarios, están contribuyendo al problema. Además, la decisión del gobierno de Valérie Plante de reducir la frecuencia de recolección de basura para promover el compostaje ha generado acumulación de residuos mal gestionados.

“La gente no está compostando adecuadamente, y eso deja más basura expuesta, con mal olor y atrayendo ratas”, advirtió Valenzuela.

Klein, por su parte, insiste en que su propiedad no tiene restos de comida ni basura expuesta. “Miro hacia afuera y me da asco. Como contribuyentes, no hay nada que podamos hacer. Es la ciudad la que tiene que intervenir”, concluyó.

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