Bogotá, 25 jul.- La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, rompió el silencio este viernes para denunciar públicamente su progresiva exclusión del Gobierno de Gustavo Petro, afirmando que su cuerpo de mujer negra ha sido “celebrado, instrumentalizado, desgastado y desechado”, y que pasó de ser “la heroína” a “la traidora” dentro de la narrativa política oficial.

En un emotivo discurso desde Cali, durante la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes, Márquez habló desde su experiencia personal: “Hoy no vengo a hablar solo de mí. Vengo a hablar desde un cuerpo afrodescendiente, un cuerpo de mujer negra que ha sido celebrado, instrumentalizado, desgastado y desechado”, expresó.

Durante su intervención, recordó que en la campaña electoral de 2022 fue presentada como “la cara de la esperanza”, símbolo del cambio y de la lucha de los nadie, pero que pronto fue víctima de narrativas que la tacharon de desleal: “Pasé de ser el fenómeno político, la heroína, a ser la traidora”.

Distanciamiento con Petro y pérdida de poder

La figura de Márquez ha perdido fuerza dentro del Ejecutivo. En los últimos seis meses fue apartada del Ministerio de Igualdad, que le fue arrebatado tras una tensa reunión del Consejo de Ministros el pasado 4 de febrero, en la que criticó abiertamente a altos funcionarios cercanos a Petro. Desde ese momento, la vicepresidenta ha quedado al margen de las decisiones gubernamentales, sin partido ni cartera, y sin presencia activa en la gestión nacional.

“Cuando una mujer asciende, la sospecha la persigue, el sistema no se pregunta por sus capacidades sino por si está en el lugar que se merece”, lamentó Márquez. “Y si sale del margen asignado, entonces es arrogante, es desleal, torpe, incapaz, peligrosa”.

Acusaciones de bloqueo institucional y racismo estructural

En su declaración, Márquez denunció que el Ministerio de Igualdad le fue entregado “sin estructura, sin recursos, sin apoyo”, y que, pese a eso, fue acusada de no ejecutar. “Se promovió la idea de que como soy negra seguro robo, sin haber tocado un peso me trataron como criminal”, subrayó.

También afirmó que dentro del Gobierno le exigieron sumisión y que, al exigir respeto, fue calificada de arrogante. “Se nos quiere en la foto, pero no en la toma de decisiones”, sentenció.

Además, alertó sobre el uso de narrativas peligrosas para silenciar a mujeres afrodescendientes en la política: “¿Cómo se elimina a una mujer negra del poder en una democracia contemporánea? Con narrativas que sirven de antesala para los explosivos y las balas”, advirtió.

Contexto político complejo para Petro

Estas declaraciones llegan en un momento en que el presidente Petro enfrenta múltiples frentes de crítica, tanto internos como internacionales. La denuncia de Márquez profundiza el debate sobre el racismo estructural en las instituciones colombianas y visibiliza el desencanto dentro del propio proyecto progresista que llevó al poder a la primera vicepresidenta afrodescendiente del país.

Francia Márquez finalizó su discurso con una mezcla de dolor y desafío: “No voy a fingir que no me duele (…) Tengo ganas de gritar, de contar cómo este país nos arrastra en sus narrativas de destrucción”.

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