Toledo, 19 julio.- El incendio forestal iniciado este jueves en Méntrida (Toledo) y que se propagó rápidamente hacia Navalcarnero y Villamanta (Madrid), ha quedado totalmente perimetrado este viernes, tras arrasar más de 3.200 hectáreas de terreno agroforestal. Aunque el fuego aún no está completamente controlado, las labores de extinción se centran en sofocar los focos activos y evitar su reactivación por el viento.
El incendio obligó a desalojar a unas 50 personas en la urbanización Calypo Fado, donde al menos tres viviendas sufrieron daños materiales. En total, se calcula que unas 30 casas, principalmente jardines y exteriores, se han visto afectadas. A pesar de la magnitud del siniestro, no se han reportado heridos.
Durante la noche del jueves y madrugada del viernes se mantuvo el nivel 2 de alerta en la Comunidad de Madrid, a pesar de que Castilla-La Mancha lo rebajó a nivel 1. El humo y las cenizas llegaron incluso hasta la capital, y la autovía A-5 fue cerrada temporalmente en ambos sentidos debido a la baja visibilidad, aunque ya ha sido reabierta.
En las tareas de extinción han participado 59 medios, incluidos 14 aéreos, y 237 personas, entre ellas efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Bomberos, Agentes Forestales y Brigadas de ambas comunidades. El Puesto de Mando Avanzado se mantiene en Villamanta, desde donde Madrid dirige el operativo conjunto.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, destacó la efectiva colaboración institucional entre ambas regiones y celebró que no se hayan producido víctimas. La urbanización Calypo Fado comienza a recuperar la normalidad tras una noche sin luz ni agua, y Méntrida vive una “calma tensa” mientras se vigila la evolución del fuego.








