Washington, 12 jul.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que impondrá aranceles del 30 % a todos los productos importados desde México y la Unión Europea (UE) a partir del 1 de agosto, en una medida que supone una escalada sin precedentes en las tensas negociaciones comerciales internacionales.
Trump justificó la decisión en sendas cartas publicadas en su red social Truth Social. En el caso de México, criticó lo que considera una cooperación insuficiente para frenar el narcotráfico y el ingreso de fentanilo. Respecto a la UE, argumentó un desequilibrio comercial que perjudica a Estados Unidos.
Reacciones de México y la UE
Ambos socios comerciales reaccionaron con firmeza. México calificó la medida como un “trato injusto” y confirmó que ya ha comenzado negociaciones con Washington para buscar una alternativa que proteja empleos y empresas en ambos lados de la frontera. Según las secretarías de Relaciones Exteriores y de Economía mexicanas, la decisión fue comunicada el viernes durante una mesa de trabajo binacional.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que los aranceles del 30 % “alterarían las cadenas de suministro transatlánticas esenciales” y anunció que la UE tomará “todas las medidas necesarias”, incluyendo contramedidas proporcionales, para proteger sus intereses.
Tensiones en cadena: Canadá, China y más
Desde principios de la semana, Trump ha enviado cartas a más de 20 países anunciando nuevos aranceles, incluyendo un impuesto del 35 % a Canadá. No obstante, un funcionario estadounidense afirmó a la prensa que se prevé mantener exentos del impuesto a los productos dentro del tratado T-MEC, aunque aclaró que la decisión final aún no está tomada.
En abril, el republicano ya había anunciado un arancel del 20 % para la UE y en marzo impuso una tasa del 25 % a productos mexicanos, ahora elevada al 30 %. Las medidas han provocado incertidumbre en los mercados financieros globales y han avivado los temores de una nueva recesión.
¿Contramedidas y represalias?
Las autoridades europeas contemplan imponer sanciones equivalentes a 21.000 millones de euros en productos estadounidenses si Washington no da marcha atrás. Estas represalias afectarían sectores estratégicos como automóviles, productos agrícolas y tecnología, en un escenario que recuerda al estallido de la guerra comercial entre EE.UU. y China en 2018.
Trump, por su parte, reiteró que responderá “a la misma altura” si Europa toma medidas recíprocas. “México me ha estado ayudando a asegurar la frontera, PERO lo que ha hecho no es suficiente”, escribió el presidente en su carta dirigida a la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum.
Escenario incierto a tres semanas del plazo
Con la fecha límite del 1 de agosto cada vez más cerca, las negociaciones entre Estados Unidos y sus principales socios se encuentran en un momento “extremadamente precario”, según el economista Josh Lipsky, del Atlantic Council. La volatilidad comercial podría tener un fuerte impacto en los precios internacionales, el abastecimiento industrial y la estabilidad macroeconómica global.
Entretanto, países como Reino Unido, Vietnam y China ya han logrado acuerdos parciales con Washington, mientras que la UE y México buscan evitar lo que podría convertirse en una nueva guerra comercial a gran escala.








