Gaza, 4 julio.- El grupo terrorista Hamas ha anunciado este viernes que ha entregado una respuesta “positiva” a la última propuesta de alto el fuego presentada por los mediadores internacionales, y que está “plenamente preparado” para iniciar de inmediato negociaciones sobre la implementación del acuerdo que busca poner fin a casi nueve meses de guerra en la Franja de Gaza.
A través de un comunicado difundido en canales oficiales, el movimiento islamista señaló que concluyó sus consultas internas y con otras facciones palestinas, y manifestó su disposición a abrir conversaciones técnicas sobre el mecanismo de aplicación del acuerdo, aunque no reveló detalles sobre las demandas presentadas en su respuesta a los mediadores.
Según el medio israelí Ynet, Hamas habría exigido modificaciones clave, entre ellas la exclusión de la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) como gestora del reparto de ayuda humanitaria, solicitando en su lugar que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recupere el control del suministro.
Un plan propuesto por Trump
La propuesta de tregua fue anunciada el martes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y contempla una pausa inicial de 60 días en los combates, durante la cual Hamas debería liberar a la mitad de los rehenes israelíes vivos y entregar los restos de unos 30 cautivos muertos, a cambio de la excarcelación de prisioneros palestinos retenidos en cárceles israelíes.
Durante este período de alto el fuego, ambas partes mantendrían negociaciones destinadas a lograr un cese permanente de las hostilidades y una retirada gradual de las tropas israelíes del enclave. Fuentes cercanas a Hamas citadas por EFE afirmaron que el grupo se siente “satisfecho” con las garantías ofrecidas por el plan, que evitarían la reanudación de ataques mientras se negocia.
Reacción israelí y balance del conflicto
El Gobierno israelí, por su parte, habría aceptado la tregua de 60 días bajo los términos planteados por el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, con el respaldo de la administración Trump. Sin embargo, el primer ministro Benjamín Netanyahu, que este viernes visitó por primera vez el kibutz Nir Oz —uno de los blancos del ataque del 7 de octubre—, no ha confirmado públicamente su respaldo final al plan.
En paralelo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan con sus operaciones militares en Gaza, asegurando haber destruido depósitos de armas y explosivos del grupo islamista. Desde el inicio de la guerra, el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamas, reporta más de 57.000 muertos y 132.000 heridos a causa de los ataques israelíes.
Camino hacia una solución
El anuncio de Hamas marca un giro respecto a su posición anterior, cuando rechazó la propuesta estadounidense por no incluir un cese total de las operaciones militares y la retirada completa de Israel. Ahora, con una tregua de 60 días en el horizonte, se abre la posibilidad de un proceso que, si se implementa con éxito, podría derivar en el fin de uno de los conflictos más sangrientos de la región en las últimas décadas.
A la espera de que comiencen las negociaciones, los próximos días serán decisivos para saber si se consolida una tregua real o si las diferencias sobre el reparto de ayuda y la presencia militar en Gaza vuelven a frustrar el proceso de paz.




