Londres, 22 jun.- En un extenso reportaje publicado este fin de semana en la revista semanal del diario británico The Times, Johnny Depp se abre sobre las sombras que ha tenido que cargar durante más de cuarenta años de fama. El actor relata su infancia, su carrera y la tóxica relación con Amber Heard que culminó en un juicio público del que asegura: “sabía que tendría que casi destriparme en público”.

Durante una entrevista de casi cuatro horas realizada por el periodista Jonathan Dean en Londres, Depp repasa su vida y el lado oscuro de la celebridad. Confiesa sentirse utilizado como “muñeco de pruebas” contra el movimiento #MeToo y reflexiona sobre su regreso a la escena pública con la próxima película Day Drinker, que protagoniza junto a Penélope Cruz.

“Famoso es lo último que me interesaba ser. En los más de 9 mil días que llevo en esto no se me ocurrió nunca buscar la fama, ni el éxito ni agradar a la prensa. La fama es un gaje del oficio, pero si me quejo, la gente dirá: ‘Cariño, andá a trabajar levantando bolsas de basura’”, afirma Depp, que añade con ironía sobre su “regreso”: “Honestamente, nunca me fui. Si pudiera, jamás habría vuelto”.

El actor también habla de su pasión por la música, su vínculo con su familia y el impacto que el juicio por difamación contra Amber Heard en 2022 tuvo en su vida. “Todos decían ‘ya va a pasar’, pero yo no lo creía. Si no exponía la verdad, iba a quedar como culpable y mis hijos iban a vivir con eso, y sus hijos después”, relata.

Antes del inicio del juicio en Virginia, Depp recuerda no sentir nervios: “Si no tienes que memorizar un guion y dices la verdad, tirás los dados. Sabía que no iba a ser fácil, pero no me importaba. Pensé: ‘Voy a luchar hasta el amargo final y si termino trabajando en una estación de servicio, está bien. Ya lo hice antes’”.

Sin embargo, confiesa que lo que más le dolió no fue la prensa, sino las declaraciones de personas cercanas, como Tracey Jacobs, su agente durante más de treinta años, que testificó en el juicio contra él. “Por más raro que sea, mi lealtad es incuestionable. Que alguien que estuvo treinta años conmigo diga lo difícil que era, es doloroso. Te matan con serpentina. Esos falsos hijos de puta mienten, te celebran a la cara, hablan mal de vos por detrás y se quedan con tu plata porque eso quieren: guita”, denuncia Depp.

Sobre quienes no lo apoyaron en aquel momento, Depp comenta que “les daba miedo, era antes del MeToo y del escándalo Weinstein. Absorbí todo el golpe y luego vi quiénes se la jugaban o preferían ir a lo seguro”.

Después del veredicto a su favor y la repercusión mundial, Depp, que visitó Uruguay y Argentina invitado por Jorge “Corcho” Rodríguez, revela cómo lidia hoy con la fama: “Si mis amigos me invitan a cenar a un restaurante mexicano, agradezco pero rechazo. Si voy, arruino la noche. Mi presencia llama la atención y, Dios, después de casi cuarenta años siendo famoso, todavía no me acostumbro. Y me alegra que así sea”.

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