Los Ángeles (EE.UU.), 19 jun (EFE).- Las recientes redadas migratorias en Los Ángeles han generado fuertes críticas por la detención de latinos ciudadanos estadounidenses, alimentando acusaciones de uso de “perfil racial” por parte de agentes federales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

En catorce días de operativos continuos, cientos de personas han sido arrestadas, entre ellas varios ciudadanos nacidos en EE.UU., denuncian activistas y defensores de inmigrantes. Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), calificó la situación como “un caos” y afirmó que “los ciudadanos estadounidenses están siendo detenidos y desaparecidos por su color de piel”.

Uno de los casos más impactantes fue el de Cary López Alvarado, una mujer embarazada de nueve meses, detenida el 8 de junio junto a su pareja y un familiar, ambos también latinos. A pesar de identificarse como ciudadana estadounidense, López fue encadenada de manos y pies, situación que le causó dolor en el vientre. Tras ser dada de alta, comenzó a tener contracciones y dio a luz cuatro días después. Su pareja fue trasladada a un centro de detención en Texas, lejos de la familia. Su abogado calificó el arresto como “indignante y desgarrador” y alertó sobre el riesgo para la salud de la mujer.

En Pico Rivera, comunidad mayoritariamente latina, unas mil personas protestaron contra el trato recibido por Adrián Andrew Martínez, un joven trabajador de Walmart detenido tras una violenta confrontación con agentes federales, pese a que testigos aseguraban que era ciudadano estadounidense. En Montebello, Javier Ramírez fue detenido fuera de su negocio mientras repetía que tenía pasaporte y era ciudadano.

Las autoridades del ICE justifican estas detenciones argumentando que los arrestados obstruyeron las acciones de los agentes, pero las denuncias sobre detenciones arbitrarias por perfil racial y el impacto en familias latinas crecen conforme se prolongan los operativos, que podrían extenderse hasta 60 días según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.

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