Brasilia, 14 junio.- Un juez de la Corte Suprema de Brasil ordenó este viernes la excarcelación de Gilson Machado, exministro de Turismo en el Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022), quien había sido arrestado horas antes en Recife por sospechas de intentar obstruir la justicia en el marco de la investigación sobre el intento de golpe de Estado contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El magistrado Alexandre de Moraes, responsable del caso en la Corte Suprema, concedió libertad provisional al exfuncionario, aunque bajo medidas cautelares estrictas, como la prohibición de salir del país, la obligación de comparecer periódicamente ante la Justicia, y la prohibición de comunicarse con otros procesados en el caso de la intentona golpista.
Sospechas por intento de facilitar fuga
Según la Policía Federal, Machado habría intervenido ante el consulado de Portugal en Recife para gestionar un pasaporte que supuestamente iba destinado a Mauro Cid, exayudante de Bolsonaro y pieza clave en la investigación que busca esclarecer si el expresidente y su entorno cercano intentaron anular los resultados de las elecciones de 2022.
No obstante, tras ser liberado, Machado negó los cargos, asegurando a los medios que solo había solicitado la renovación del pasaporte portugués de su padre, no de Cid.
La Fiscalía General de la República consideró innecesaria la prolongación de la prisión preventiva, lo que llevó a Moraes a reemplazar la detención por las medidas cautelares ya mencionadas.
Perfil y contexto político
Gilson Machado, conocido por su estilo excéntrico y por acompañar a Bolsonaro tocando el acordeón en transmisiones en vivo, fue ministro de Turismo entre diciembre de 2020 y marzo de 2022. Posteriormente se postuló sin éxito al Senado en las elecciones legislativas de octubre de ese año.
Su detención se produce en medio del avance del juicio por el fallido golpe de Estado, en el que esta semana fueron interrogados ocho implicados, entre ellos exministros, militares de alto rango y el propio Jair Bolsonaro.
La Corte Suprema busca determinar si existió una conspiración coordinada para impedir la asunción de Lula da Silva tras su victoria electoral. Las investigaciones se centran en una red de apoyo político, militar y civil que habría participado en la planificación de medidas anticonstitucionales.








