ROMA, 20 DE MAYO — El primer ministro canadiense, Mark Carney, viajó a Roma para participar en la misa inaugural del Papa León XIV, aprovechando la ocasión para llevar a cabo un intenso trabajo diplomático previo a la cumbre del G7 que organizará en Kananaskis, Alberta, del 15 al 17 de junio. Durante su estancia, Carney se reunió con líderes globales y el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, para abordar temas clave como la guerra en Ucrania y las estrategias para alcanzar la paz.
Encuentro con Zelenskyy
En su primera reunión cara a cara, Zelenskyy instó a Carney a ejercer la influencia de Canadá para presionar al presidente ruso, Vladimir Putin, hacia un alto el fuego incondicional. El mandatario ucraniano destacó la necesidad de mantener una fuerte presión internacional sobre Rusia para lograr una solución pacífica al conflicto que comenzó en febrero de 2022.
«No puede haber paz sin el pleno apoyo y participación de Ucrania», afirmó Carney durante el encuentro. Asimismo, extendió una invitación formal a Zelenskyy para asistir a la próxima cumbre del G7, donde la búsqueda de un final pacífico al conflicto será uno de los temas centrales.
Reuniones con líderes europeos
Carney también sostuvo reuniones bilaterales con figuras clave de Europa, incluida la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. En el Palacio Chigi de Roma, Meloni recibió al primer ministro canadiense con honores, interpretando el himno nacional canadiense, y ambos líderes discutieron la importancia de fortalecer la asociación entre Italia y Canadá.
«Con esta asociación y liderazgo compartido, podemos llevar al G7 a un nuevo nivel basado en nuestros valores comunes y generar prosperidad para nuestros ciudadanos», declaró Carney tras el encuentro.
Contexto global y esfuerzos de paz
La reunión entre Carney y Zelenskyy tuvo lugar en medio de conversaciones de paz en Turquía que, aunque no lograron asegurar una tregua, permitieron un intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania. Paralelamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de hablar por separado con Putin y Zelenskyy para impulsar un alto el fuego.
El Papa León XIV, elegido pontífice tras la muerte del papa Francisco, ha ofrecido el Vaticano como sede para futuras negociaciones de paz. Carney reiteró el firme apoyo de Canadá a Ucrania, aunque no proporcionó detalles específicos sobre cómo se materializará ese respaldo bajo su administración.
Un viaje con significado personal y político
El viaje de Carney a Roma tiene tanto un propósito diplomático como un valor personal, dado que el primer ministro es católico practicante. Acompañado por su esposa, Diana Fox Carney, y su hija Cleo, encabezó una delegación de 19 personas, incluidos miembros de la Conferencia Canadiense de Obispos Católicos, líderes indígenas, senadores y parlamentarios liberales.
El equipo oficial incluye a 13 legisladores que representan distritos con una alta población católica o son ellos mismos practicantes. Entre los invitados destacan ex ministros como Jean-Yves Duclos, Mona Fortier y Arielle Kayabaga.
Canadá en el escenario mundial
Este viaje también sirve para reafirmar el papel de Canadá como un líder global con principios, especialmente tras meses en los que el expresidente Trump cuestionó públicamente la relevancia internacional del país. Según Jason Easton, exasesor principal del ex primer ministro Justin Trudeau, este es un momento crucial para que Carney demuestre que Canadá sigue siendo un actor creíble en política exterior.
«Lo que está haciendo nuestro primer ministro es demostrar liderazgo», señaló el diputado Jaime Battiste, quien acompaña a Carney en el viaje. «Debemos acercarnos a países con ideas afines y hablar sobre comercio, el futuro del mundo y la paz».








