CIUDAD DEL VATICANO, 24 de abril.- Un total de 61.000 personas han desfilado hasta este jueves a las 13.00 horas locales (11.00 GMT) frente al féretro del papa Francisco en la basílica de San Pedro para darle su último adiós, informó la oficina de prensa del Vaticano. La exposición pública del cuerpo del pontífice argentino comenzó el miércoles a las 11.00 horas locales (09.00 GMT), y la alta demanda llevó a las autoridades vaticanas a ampliar el horario de acceso.
La Santa Sede, ante la ingente cantidad de fieles que acudían desde distintos puntos del mundo, decidió mantener la basílica abierta durante la madrugada, cerrando únicamente entre las 5.30 y las 7.00 horas locales (3.30-5.00 GMT) para realizar labores de limpieza y reorganización. Durante esas primeras horas nocturnas, desde la medianoche hasta las 5.30 horas locales (22.00-3.30 GMT), unas 13.000 personas lograron rendir homenaje al pontífice.
El flujo constante de visitantes ha creado largas filas que se extienden más allá de los límites del Vaticano, con miles de personas esperando pacientemente bajo un estricto control de seguridad coordinado por la Policía y la Protección Civil. En algunos casos, los fieles han tenido que esperar hasta tres horas para acceder al interior de la basílica.
El miércoles, día de inicio del velatorio, estaba previsto que el recinto cerrara a medianoche; sin embargo, las autoridades extendieron el horario para permitir que todos aquellos que ya estaban en fila pudieran entrar a despedirse del papa Francisco, quien falleció este lunes a los 88 años. Este viernes será el último día en que el público podrá acceder, ya que la basílica cerrará sus puertas a las 19.00 horas locales (17.00 GMT) para preparar la ceremonia oficial de cierre del féretro antes del funeral del sábado.
Un Adiós Simple y Devoto
El cuerpo del papa Francisco descansa en un sencillo féretro de madera, colocado sobre una plataforma casi a nivel del suelo, tal como él mismo había solicitado. El féretro está ubicado frente al altar de la Confesión, justo encima de la tumba de San Pedro, bajo el imponente baldaquino de Bernini. Esta disposición refleja la humildad y devoción que caracterizaron el papado de Jorge Mario Bergoglio.
Tras la ceremonia de exequias del sábado, los restos mortales del pontífice serán trasladados a la basílica romana de Santa María La Mayor, donde será enterrado en una capilla dedicada a la Virgen ‘Salus Populi Romani’, una imagen mariana a la que Francisco profesaba una profunda devoción.
Con este emotivo proceso de despedida, miles de fieles y admiradores de todo el mundo están honrando la memoria del primer papa latinoamericano, recordado por su compromiso con los pobres, su estilo cercano y su llamado a una Iglesia más inclusiva y misericordiosa.








