Madrid, 2 febrero (EFE). Las deportaciones de migrantes desde Estados Unidos hacia América Latina podrían redirigir los flujos migratorios hacia España, un país que ya alberga una amplia diáspora latinoamericana, según alertaron representantes de organizaciones civiles consultados por EFE.
«Si cierran las puertas en Estados Unidos, la deriva será hacia Europa, sobre todo a España», afirmó Nelson Restrepo, portavoz de la Federación de Asociaciones Colombianas en Madrid.
España como destino alternativo
El endurecimiento de la política migratoria por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, podría generar un efecto dominó en otros países, afectando tanto la migración regular como la irregular.
Para Restrepo, las condiciones económicas y la violencia en países como Colombia están empujando a los jóvenes a buscar oportunidades en el extranjero, y España se ha convertido en una opción cada vez más atractiva. En los últimos dos años, el país ibérico ha registrado un aumento en la llegada de colombianos que llegan con visados de estudio con la intención de quedarse a trabajar.
Las cifras oficiales de 2024 indican que hay aproximadamente 578.000 colombianos residiendo legalmente en España, aunque el número real podría ser mayor al incluir a aquellos con doble nacionalidad.
Ecuador y Guatemala, entre los más afectados
Ecuador es otro de los países con un gran número de migrantes en España, con más de 124.000 ecuatorianos registrados oficialmente, aunque algunas asociaciones estiman que la cifra real podría ser hasta tres veces mayor.
Vladimir Paspuel, presidente de la asociación Rumiñahui, que brinda apoyo a migrantes ecuatorianos en España, advierte que muchas de las personas deportadas desde EE.UU. no se quedarán en Ecuador, sino que intentarán llegar a España, en parte porque muchos ya vivieron allí antes de la crisis de 2008 y tienen doble nacionalidad.
Además, la flexibilización de la normativa de Extranjería en España a partir de mayo permitirá que los visados de estudio duren toda la formación y facilitará la obtención de permisos de trabajo, lo que podría incentivar la llegada de más migrantes con este perfil.
Condiciones «inadmisibles» y la falta de apoyo para guatemaltecos
Las deportaciones masivas no son un fenómeno nuevo, pero según Adilia de las Mercedes, directora de la Asociación de Mujeres de Guatemala en España, Trump ha intensificado las expulsiones en condiciones «inadmisibles».
Tan solo entre 2023 y 2024, más de 32.000 ecuatorianos fueron deportados desde EE.UU., según datos del gobierno ecuatoriano.
De las Mercedes también recordó que España también expulsa a migrantes y refugiados y advirtió que la migración no cesará mientras persistan problemas estructurales como la explotación de recursos en países pobres, la crisis climática o la violencia de género.
A diferencia de los colombianos y ecuatorianos, la comunidad guatemalteca en España es menor porque tradicionalmente ha emigrado hacia EE.UU., donde cuenta con redes de apoyo entre compatriotas. En España, en cambio, carece de una «ciudad santuario» con suficientes grupos solidarios que faciliten su integración.
Perspectivas de futuro
Con las deportaciones en aumento y un contexto migratorio cada vez más complejo, organizaciones civiles y expertos advierten que España debe prepararse para un posible incremento de la migración procedente de América Latina, especialmente de países como Colombia, Ecuador y Guatemala, cuyos ciudadanos ven en la nación ibérica una alternativa viable ante el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.








