Naciones Unidas, 25 ago.- El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su grave preocupación por el reciente aumento de hostilidades en la Línea Azul, la frontera entre Israel y Líbano. Guterres instó a Israel y al grupo chií libanés Hizbulá a una desescalada “inmediata” para evitar una mayor escalada en la región.
Este domingo, Israel llevó a cabo un bombardeo preventivo en el sur de Líbano, utilizando más de 100 aviones de combate en respuesta a un presunto “ataque inminente” de Hizbulá. En represalia, Hizbulá disparó alrededor de 300 proyectiles contra Israel, marcando el punto más alto de tensión entre ambos actores en casi dos décadas.
“Estas acciones ponen en riesgo tanto a las poblaciones libanesa como israelí, y amenazan la seguridad y estabilidad regionales”, declaró Guterres a través de un portavoz. El secretario general hizo un llamado urgente a ambas partes para que cesen las hostilidades y regresen al cumplimiento total de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que busca mantener la paz y la estabilidad en la región.
El conflicto se intensificó después del asesinato del comandante de Hizbulá, Fuad Shukr, quien fue abatido por un bombardeo israelí el pasado 30 de julio en los suburbios meridionales de Beirut. Hizbulá respondió este domingo con una ofensiva que incluyó cohetes y drones lanzados contra el norte de Israel. La organización libanesa ha declarado que esta acción es solo una “primera fase” de su respuesta a la muerte de Shukr y ha indicado que la operación se da por concluida “por hoy”.
La ONU y las autoridades internacionales continúan monitoreando la situación con la esperanza de evitar una mayor escalada que podría tener consecuencias graves para la región.







