Londres, 21 agosto.- La británica Ethel Caterham, considerada la persona más anciana del mundo, celebró este viernes su 117º cumpleaños en una residencia para mayores de Surrey, al sur de Inglaterra, rodeada de familiares y amigos.

Caterham se convirtió en la primera persona británica en alcanzar los 117 años, según Guinness World Records (GWR), que reconoce su longevidad.

«He pasado un día maravilloso celebrando con mi familia y amigos, y espero con ilusión ver qué nos depara el próximo año», declaró la centenaria a la agencia británica PA Media.

El brasileño João Marinho Neto, reconocido como el hombre más anciano del mundo, también felicitó a Caterham por su cumpleaños desde Brasil, de acuerdo con Guinness World Records.

La celebración llega casi un año después de que Caterham recibiera una visita especial del rey Carlos III, quien acudió a verla en septiembre de 2025, poco después de que cumpliera 116 años.

Durante aquel encuentro, la británica recordó la investidura de Carlos como príncipe de Gales en 1969, cuando el actual monarca tenía 21 años. Con humor, Caterham le comentó: «Todas las chicas estaban enamoradas de usted y querían casarse con usted».

Una vida marcada por grandes acontecimientos históricos

Los 117 años de Ethel Caterham abarcan algunos de los acontecimientos más importantes del siglo XX y comienzos del XXI. Nació el 21 de agosto de 1909 en Shipton Bellinger, Hampshire, y fue la penúltima de ocho hermanos.

A lo largo de su vida atravesó dos guerras mundiales, la pandemia de COVID-19, el hundimiento del Titanic y la Revolución rusa, entre otros acontecimientos históricos.

También sobrevivió al coronavirus después de contagiarse en 2020, cuando tenía 110 años, convirtiéndose en una de las personas de mayor edad conocidas que superaron la enfermedad.

Caterham es además la última persona viva nacida durante el reinado del rey Eduardo VII.

A los 18 años viajó sola a la India, donde trabajó como niñera para una familia de militares. En 1931 conoció al mayor del Ejército británico Norman Caterham durante una cena y ambos se casaron dos años después.

La pareja vivió inicialmente en Salisbury y posteriormente residió en distintos países, incluido Hong Kong, donde Ethel fundó un jardín de infancia. Más tarde regresaron al Reino Unido y tuvieron dos hijas, ambas fallecidas actualmente.

Norman Caterham murió en 1976.

Ethel tiene actualmente tres nietas y cinco bisnietos, que forman parte de las generaciones que han acompañado su extraordinaria longevidad.

Aún lejos del récord absoluto

Aunque Caterham es actualmente la persona viva más anciana del mundo y la primera británica en llegar a los 117 años, todavía está lejos del récord de longevidad humana verificada.

El récord absoluto pertenece a la francesa Jeanne Calment, quien murió en 1997 a los 122 años y 164 días. Su marca continúa siendo la mayor edad alcanzada por una persona cuya longevidad ha sido documentada y verificada.

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