Estocolmo, 31 de mayo.- El primer ministro sueco Ulf Kristersson ironizó sobre la posibilidad de que Canadá pudiera integrarse algún día en la Unión Europea, calificando al país norteamericano como “el país más nórdico del mundo fuera de los países nórdicos”, en unas declaraciones realizadas durante una entrevista con la cadena CTV.
Kristersson abordó el tema en el programa Question Period, donde fue preguntado por recientes comentarios de otros líderes europeos que han sugerido una mayor aproximación entre Canadá y la UE. El dirigente sueco respondió entre risas que, aunque la Unión Europea es “una cuestión geográfica”, también es un “club muy acogedor para quienes comparten valores e ideas”.
“Obviamente, la Unión Europea es una cuestión geográfica, como su propio nombre indica. Pero también es una cuestión de valores y de con qué países te gustaría integrarte”, afirmó el mandatario, dejando abierta la puerta a una interpretación más simbólica que real de esa posible relación.
Canadá y la UE: una relación cada vez más estrecha
Las declaraciones llegan en un contexto de creciente cooperación entre Canadá y países europeos en materia de defensa, tecnología e industria. En particular, el gobierno canadiense ha avanzado en negociaciones para la adquisición del sistema de vigilancia aéreo GlobalEye, desarrollado por la empresa sueca Saab, que también utiliza tecnología del fabricante canadiense Bombardier.
Kristersson destacó que esta colaboración representa un “esfuerzo conjunto entre Canadá y Suecia”, subrayando que ambas naciones comparten “muchas ideas afines” y un interés común en fortalecer la cooperación industrial y tecnológica.
El presidente finlandés Alexander Stubb también había planteado recientemente la idea de una mayor cercanía entre Canadá y la Unión Europea, afirmando que el país norteamericano sería bienvenido en espacios de cooperación más estrechos.
Debate sobre defensa y adquisiciones militares en Canadá
En paralelo, el gobierno canadiense continúa evaluando importantes contratos de defensa, incluyendo la posible compra de aviones de combate Gripen de Saab, en competencia con los F-35 estadounidenses. La decisión aún no tiene fecha definida, pese a los plazos iniciales anunciados por el Ejecutivo.
El secretario de Estado canadiense para adquisiciones de defensa, Stephen Fuhr, defendió las negociaciones como una oportunidad para impulsar la industria nacional y aumentar las exportaciones de defensa.
Sin embargo, el líder conservador Pierre Poilievre criticó el enfoque del gobierno, acusándolo de priorizar el gasto burocrático frente a las necesidades operativas de las fuerzas armadas.
Cooperación en un contexto global incierto
Kristersson subrayó que países con valores similares deben trabajar juntos en un contexto internacional “turbulento”, y definió a Canadá como un socio natural para Suecia.
“Compartimos muchas ideas afines y tenemos muchas razones para cooperar aún más”, concluyó el primer ministro sueco.







