Londres, 21 de mayo.- La migración neta en el Reino Unido se redujo a 171.000 personas en el año hasta diciembre de 2025, lo que representa una caída del 48 % respecto al ejercicio anterior, cuando alcanzó las 331.000, según datos publicados este jueves por la Oficina Nacional de Estadística (ONS).
La cifra supone el nivel más bajo desde 2021, cuando las restricciones por la pandemia de coronavirus limitaron los desplazamientos internacionales, y está muy por debajo del máximo histórico de 944.000 registrado en el año hasta marzo de 2023. Sin contar el periodo de pandemia, se trata del nivel más bajo desde 2012.
Fuerte descenso de la inmigración de fuera de la UE
La ONS explicó que la caída del saldo migratorio responde principalmente al descenso de llegadas de ciudadanos de fuera de la Unión Europea por motivos laborales, que retrocedieron un 47 % en el periodo analizado.
La inmigración de largo plazo se situó en 813.000 personas, mientras que la emigración de largo plazo alcanzó las 642.000, lo que explica el descenso del saldo neto.
En el caso de los ciudadanos no comunitarios, la inmigración bajó a 627.000 personas, frente a las 780.000 del año anterior. Dentro de este grupo, el 47 % llegó por motivos de estudio, el 23 % por trabajo y el 14 % como solicitantes de asilo.
Por el contrario, 278.000 personas abandonaron el país, más de la mitad tras haber llegado inicialmente con visados de estudio.
Evolución por regiones y caída de solicitudes de asilo
Entre los ciudadanos de la Unión Europea, 76.000 personas llegaron al Reino Unido y 118.000 salieron, mientras que entre los británicos 110.000 regresaron al país y 246.000 emigraron.
La subdirectora de la ONS, Sarah Crofts, señaló que la tendencia general está impulsada sobre todo por la reducción de trabajadores no comunitarios.
En paralelo, el Ministerio del Interior británico informó de que las solicitudes de asilo en Reino Unido cayeron un 12 % en los últimos doce meses hasta marzo, situándose en 93.525 peticiones, aunque todavía se mantienen por encima de los niveles previos a la pandemia.
El número de solicitantes alojados en hoteles mientras se tramitan sus casos también descendió, hasta 20.885 en el mismo periodo, frente a los picos registrados en 2023.
Las cifras suponen un alivio político para el Gobierno británico, que ha endurecido su política migratoria en respuesta a la presión pública y al debate interno sobre la inmigración.








