Vancouver, 23 de mayo.- Un sindicato que representa a cientos de trabajadores del área metropolitana de Vancouver anunció la emisión de un aviso de huelga de 72 horas en el marco de su disputa laboral con el distrito regional de Metro Vancouver, aunque las autoridades aseguran que los servicios esenciales no se verán afectados.
El sindicato, que agrupa a empleados vinculados a operaciones de infraestructura y servicios públicos, informó que la notificación fue presentada ante la Junta de Relaciones Laborales de Columbia Británica el domingo a las 15:36, tras meses de negociaciones estancadas.
En marzo, los miembros del sindicato aprobaron con casi un 98 % de apoyo la autorización para emprender acciones de protesta, lo que abrió la puerta a una posible paralización parcial de actividades.
Entre las principales preocupaciones planteadas por el sindicato se encuentran la seguridad laboral, la subcontratación de servicios y las políticas de contratación. La organización sostiene que Metro Vancouver no ha respondido adecuadamente a estas demandas durante las negociaciones.
El presidente sindical, Jesse Medeiros, señaló que la última reunión entre las partes se celebró el 13 de abril y que, por el momento, no hay nuevas sesiones programadas para continuar el diálogo.
Por su parte, el distrito regional afirma haber presentado una oferta que incluye aumentos salariales superiores al 10 % distribuidos en tres años, además de un ajuste adicional en las tarifas horarias previsto para el próximo año.
El convenio colectivo anterior expiró en diciembre de 2024 e incluye a unos 600 trabajadores directos y cerca de 150 empleados subcontratados, que desempeñan funciones relacionadas con el suministro de agua, tratamiento de aguas residuales, gestión de residuos sólidos e infraestructura regional.
En un comunicado, Metro Vancouver reiteró su disposición a alcanzar un acuerdo justo y subrayó que, incluso en caso de medidas de fuerza, los servicios esenciales permanecerán operativos.
“Independientemente de las acciones sindicales, no habrá interrupciones en el suministro de agua potable, el tratamiento de aguas residuales, la gestión de residuos, la monitorización ambiental, la lucha contra incendios forestales ni los programas de vivienda”, señaló la administración regional.
El conflicto laboral se suma a una serie de tensiones en el sector público canadiense, donde distintos sindicatos han presionado en los últimos meses por mejoras salariales y condiciones laborales en medio de un contexto de inflación y aumento del costo de vida.








