Nairobi, 23 mayo. — La agencia de salud pública de la Unión Africana ha advertido que diez países africanos se encuentran en riesgo de verse afectados por el brote de ébola declarado en el este de la República Democrática del Congo (RDC), que ya ha cruzado fronteras hacia Uganda.
El director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC de África), Jean Kaseya, señaló en una rueda de prensa virtual en Kampala que la situación es de alcance regional y requiere una respuesta coordinada urgente.
“Tenemos dos países afectados y diez países de alto riesgo”, afirmó Kaseya, subrayando que el brote no debe considerarse un problema aislado de la RDC, sino una amenaza sanitaria continental.
Los países catalogados como de “alto riesgo” son Angola, Burundi, República Centroafricana, República del Congo, Etiopía, Kenia, Ruanda, Sudán del Sur, Tanzania y Zambia, todos ellos con vínculos geográficos o fronterizos con las zonas afectadas.
Uganda ha confirmado ya nuevos casos de ébola, elevando la preocupación regional tras la detección del brote inicial en la provincia congoleña de Ituri, una zona fronteriza especialmente vulnerable por la movilidad de población entre países.
Según los CDC de África, se requieren unos 319 millones de dólares para contener la epidemia, con la mayor parte de los fondos destinados a la respuesta en la RDC y Uganda, así como a medidas de prevención en los países considerados en riesgo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado la evaluación del brote a nivel de “alto riesgo”, tras reportar cientos de casos sospechosos y un aumento de muertes asociadas a la enfermedad, que en esta ocasión corresponde a la cepa bundibugyo del virus del ébola, con una tasa de letalidad de entre el 30 % y el 50 %.
Las autoridades sanitarias han advertido de que el virus, altamente contagioso, se transmite por contacto directo con fluidos corporales y puede provocar fiebre hemorrágica grave, vómitos y hemorragias internas.
Los CDC de África han insistido en que “necesitamos actuar con urgencia”, mientras los países afectados y en riesgo refuerzan sus sistemas de vigilancia epidemiológica, preparación hospitalaria y control fronterizo ante la posibilidad de una expansión mayor del brote.








