Montreal, 19 mayo.- Bailarinas exóticas y trabajadoras del sector sexual en Montreal han convocado una huelga y jornada de protesta para exigir mejores condiciones laborales, mayor protección legal y avanzar hacia la despenalización del trabajo sexual en Canadá, en un movimiento que coincide con uno de los fines de semana más concurridos del año en la ciudad.
La movilización, impulsada por el grupo de defensa Comité Autónomo del Trabajo Sexual (SWAC), busca visibilizar las condiciones laborales de las bailarinas eróticas, quienes denuncian la falta de protección como trabajadoras independientes y la ausencia de garantías frente a abusos, sanciones arbitrarias y precariedad económica en los clubes nocturnos.
Protesta en medio de alta demanda en Montreal
La huelga, liderada por la trabajadora sexual Adore Goldman, se desarrolla durante el fin de semana del Gran Premio de Fórmula 1 en Montreal, un periodo de alta actividad en los clubes de la ciudad.
Las manifestantes exigen revisar las tarifas que los establecimientos cobran a las bailarinas por trabajar, que pueden variar entre 15 y 100 dólares por turno, y que en algunos casos aumentan durante eventos de gran afluencia turística, pese a que no siempre se traduce en mayores ingresos para las artistas.
Goldman sostiene que el modelo actual favorece a los propietarios de los clubes, mientras las trabajadoras asumen los costes operativos y carecen de ingresos estables.
Debate sobre el estatus laboral
Uno de los principales puntos de la protesta es el estatus de las bailarinas como contratistas independientes, una condición que, según las manifestantes, limita su acceso a derechos laborales básicos como seguro de desempleo, protección frente a despidos y medidas de seguridad en el trabajo.
Las trabajadoras afirman que, en la práctica, los clubes ejercen control sobre horarios, sanciones y condiciones de actuación, sin ofrecer compensación ni garantías legales equivalentes a las de un empleo formal.
Algunas denuncian además que deben asumir costos adicionales durante sus turnos, incluyendo consumiciones obligatorias, propinas a personal del local y otras tarifas internas, lo que en ocasiones les genera pérdidas económicas.
Denuncias de precariedad y seguridad laboral
Las participantes en la huelga señalan también la falta de protocolos claros ante situaciones de violencia o acoso por parte de clientes, y afirman que muchas veces deben gestionar solas los conflictos en el entorno laboral.
Según relatan, la protección efectiva suele depender más del apoyo entre trabajadoras que de la intervención de los clubes o de las autoridades presentes en los establecimientos.
“En los clubes no existen políticas claras de seguridad laboral como en otros sectores”, sostienen las organizadoras del movimiento.
Objetivo: sindicalización y despenalización
El movimiento liderado por SWAC busca impulsar la creación de un sindicato de trabajadoras sexuales en Canadá, que permita negociar colectivamente condiciones laborales y avanzar hacia la despenalización del trabajo sexual.
Las organizadoras consideran que el reconocimiento como empleadas facilitaría la aplicación de normativas laborales, incluyendo responsabilidad del empleador ante incidentes y protección frente a abusos.
El debate sobre la regulación del sector continúa abierto en Canadá, donde el trabajo sexual opera en una zona legal compleja que combina actividades permitidas con restricciones a la compra de servicios sexuales.
División en la industria y contexto legal
Mientras algunas trabajadoras apoyan la iniciativa sindical, otras advierten que cambios regulatorios podrían afectar la flexibilidad laboral o empujar parte del sector a la informalidad.
Expertos en sociología y políticas públicas señalan que el estigma social asociado al trabajo sexual complica su regulación y afecta a todas las personas involucradas en la industria, independientemente de sus funciones específicas.
Movilización y próximas acciones
Tras la marcha prevista en el centro de Montreal, las participantes planean distribuir folletos informativos en distintos clubes nocturnos de la ciudad para sensibilizar tanto a trabajadoras como a clientes.
La huelga también incluye a empleadas de salones de masajes eróticos, que denuncian condiciones laborales similares y forman parte del mismo esfuerzo organizativo.
El movimiento busca consolidar una estructura de representación colectiva que permita fortalecer su posición en futuras negociaciones con los empleadores y las autoridades.







