Bogotá, 19 mayo.- La participación política de los jóvenes en Colombia aumentó tras el estallido social de 2021, pero un 18 % ha dejado de expresar públicamente sus opiniones por temor a convertirse en víctimas del conflicto armado, según un informe del Observatorio Javeriano de Juventud de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

De acuerdo con el politólogo Mateo Ortiz, investigador del observatorio, “uno de cada cinco jóvenes deja de expresar sus opiniones por temor al conflicto”, una situación que considera preocupante en el contexto de la actual coyuntura electoral.

Ortiz explicó que el conflicto armado en Colombia afecta de manera directa a la juventud no solo por la violencia en sí, sino también por el reclutamiento y la presión social en zonas afectadas, lo que limita su participación en la vida pública y política.

El investigador también hizo referencia al asesinato del joven periodista Mateo Pérez, de 25 años, ocurrido recientemente en el departamento de Antioquia mientras realizaba labores de reportería, como ejemplo del riesgo que enfrentan quienes ejercen actividades de participación pública.

Juventud entre el compromiso y la desconfianza

A pocos días de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, el estudio señala que la participación juvenil sigue siendo incierta, especialmente en un contexto donde los espacios de representación política no están plenamente garantizados.

Sin embargo, Ortiz recordó que tras el estallido social se registró una de las mayores participaciones electorales juveniles en años, como ocurrió en las elecciones de 2022 que llevaron a Gustavo Petro a la presidencia.

La encuesta “Voces resilientes”, realizada en 2025, indica que el 76 % de los jóvenes considera que debe tener un rol activo en la construcción de paz, mientras que el 44 % cree que las condiciones del país no favorecen su desarrollo personal y profesional.

Brechas territoriales y exclusión rural

El estudio también advierte sobre una fuerte desigualdad territorial. Según Ortiz, Colombia mantiene una visión “urbanocentrista” en la formulación de políticas públicas, lo que deja por fuera a las comunidades rurales.

En muchas zonas del campo, explicó, las condiciones laborales precarias obligan a los jóvenes a migrar a las ciudades, donde enfrentan nuevas dificultades económicas que limitan su participación política y social.

Desafíos para los candidatos

De cara al próximo ciclo electoral, el politólogo instó a los candidatos a diseñar políticas públicas enfocadas específicamente en la juventud, con mayor inversión, programas integrales y estrategias que respondan a sus necesidades reales.

También señaló que los partidos políticos aún no logran conectar plenamente con este sector, pese a haber intentado estrategias como la inclusión de figuras públicas o tendencias en redes sociales.

En ese sentido, destacó el creciente papel de las redes sociales y los influenciadores digitales, quienes —según el estudio— están logrando traducir su alcance en participación política real.

El informe concluye que el entorno digital, aunque puede generar polarización, también se ha convertido en un espacio clave de expresión e incidencia para las nuevas generaciones en Colombia.

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