LA PAZ, 16 mayo.- El gobierno de Bolivia desplegó este sábado más de 3.500 policías y militares para desbloquear carreteras y restablecer el ingreso de alimentos y combustibles a la ciudad de La Paz, tras dos semanas de protestas y cortes de ruta encabezados por sindicatos y organizaciones sociales.
Las movilizaciones, lideradas por la Central Obrera Boliviana, campesinos y mineros, provocaron escasez de productos básicos, falta de oxígeno en hospitales y el colapso parcial del transporte de carga.
El gobierno del presidente Rodrigo Paz acusa a sectores vinculados al expresidente Evo Morales de impulsar las protestas para desestabilizar al país y promover la caída del Ejecutivo.
Durante el operativo, fuerzas de seguridad retiraron barricadas y permitieron el avance de cisternas y camiones atrapados en distintos puntos del país. Las autoridades aseguraron que los militares no utilizarán armas letales durante las intervenciones.
La crisis política y social en Bolivia se agrava mientras aumentan los pedidos de renuncia contra el gobierno y continúan las protestas en varias regiones del país.








