Alberta, 5 mayo.- Un movimiento a favor de la independencia de Alberta entregó este lunes más de 300.000 firmas al Departamento de Elecciones de la provincia, superando ampliamente el umbral requerido para forzar la consideración de un posible referéndum sobre la separación del resto de Canadá.

La iniciativa, impulsada por el grupo Stay Free Alberta, afirma haber reunido 301.620 firmas válidas, muy por encima del mínimo de 178.000 exigido tras la reciente reducción del requisito legal por parte del gobierno provincial.

El líder del movimiento, Mitch Sylvestre, aseguró que la cifra refleja un “claro respaldo ciudadano” y pidió que la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, incluya una pregunta sobre la secesión en una futura consulta prevista para octubre.

El proceso se ha convertido en uno de los debates políticos más sensibles en la provincia. El gobierno de Smith había abierto la puerta a un referéndum si se alcanzaban y validaban las firmas necesarias, aunque la verificación se encuentra actualmente suspendida por orden judicial.

Una jueza de Alberta bloqueó temporalmente el proceso tras una demanda presentada por organizaciones indígenas, que sostienen que una eventual separación vulneraría tratados históricos y derechos constitucionales de las Primeras Naciones.

Mientras tanto, un grupo contrario a la independencia, Forever Canadian, asegura haber reunido más de 400.000 firmas en defensa de la permanencia de Alberta dentro de Canadá, reflejando una fuerte división social en la provincia.

El abogado del movimiento separatista, Jeff Rath, sostiene que la dimensión política del apoyo ciudadano debería prevalecer sobre el litigio en curso, mientras expertos en derecho y ciencia política advierten dudas sobre la verificación de firmas y el posible uso de datos electorales.

El Departamento de Elecciones de Alberta deberá ahora revisar la autenticidad de las firmas, descartar duplicaciones y comprobar la residencia de los firmantes antes de determinar si el proceso puede avanzar hacia una eventual consulta popular.

El debate sobre la independencia de Alberta se suma a un clima político cada vez más polarizado en Canadá, donde las tensiones entre regiones productoras de energía y el gobierno federal han alimentado el auge de movimientos autonomistas en los últimos años.

Publicidad