Bangkok, 27 abril.- Las bolsas mundiales registraron este lunes una tendencia mayoritariamente alcista mientras el precio del crudo Brent se disparó tras el estancamiento de las conversaciones para poner fin a la guerra con Irán y la persistente tensión en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita una parte clave del suministro energético global.

El barril de crudo Brent subió alrededor de 2,50 dólares hasta situarse por encima de los 101 dólares, mientras que el petróleo estadounidense también avanzó con fuerza, reflejando la preocupación de los mercados por las interrupciones en el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico. La incertidumbre geopolítica ha empujado al alza los precios de la energía desde el inicio del conflicto, con petroleros varados y rutas comerciales afectadas por el bloqueo parcial del estrecho.

En Asia, el índice japonés Nikkei 225 marcó un nuevo récord, impulsado por el sector tecnológico y el optimismo en Wall Street, donde los principales indicadores cerraron la semana anterior en máximos históricos. El S&P 500 avanzó cerca de un 0,8%, mientras que el Nasdaq alcanzó un nuevo récord apoyado en el fuerte desempeño de las grandes tecnológicas.

En Europa, los mercados abrieron con movimientos mixtos: el DAX alemán y el CAC 40 francés registraron ligeras subidas, mientras que el FTSE 100 británico cedió levemente. Los futuros en Estados Unidos mostraron un comportamiento más cauteloso, con ligeras caídas en los principales índices.

El foco de los inversores sigue puesto en la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, después de que mediadores regionales informaran de una propuesta iraní para poner fin a su control del estrecho de Ormuz a cambio del levantamiento de sanciones y el bloqueo económico estadounidense. Sin embargo, la Casa Blanca no ha mostrado disposición a aceptar un acuerdo que no incluya restricciones al programa nuclear iraní, uno de los principales puntos de fricción.

La situación ha provocado una elevada volatilidad en los mercados energéticos y ha incrementado las expectativas de inflación, en un contexto en el que los bancos centrales de las principales economías se preparan para anunciar nuevas decisiones sobre tipos de interés en los próximos días.

El impacto del conflicto también se refleja en los mercados asiáticos y emergentes, donde el comercio energético y la dependencia del petróleo importado han generado presiones adicionales. Mientras tanto, el dólar y el euro mostraron movimientos moderados frente al yen y otras divisas principales, en un entorno de cautela generalizada.

Los analistas advierten que, mientras no se alcance una solución estable en el estrecho de Ormuz, los mercados seguirán expuestos a episodios de alta volatilidad, especialmente en el sector energético y en los activos vinculados al crecimiento global.

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