La Paz, Bolivia, 23 abr.- El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, decidió el miércoles relevar al ministro de Hidrocarburos a solo cinco meses de iniciado su gobierno, en un contexto de creciente presión política y social por la situación del sector energético y la necesidad de atraer nuevas inversiones.
El viceministro de Electricidad y Energías Renovables, Marcelo Blanco Quintanilla, asumió la cartera en sustitución de Mauricio Medinaceli, quien había permanecido en el cargo desde noviembre del año pasado y era responsable de la elaboración de un esperado proyecto de ley de hidrocarburos.
Durante el anuncio realizado en el Palacio de Gobierno, el mandatario señaló que el nuevo ministro tiene el mandato de impulsar la reforma normativa del sector y de coordinar esfuerzos técnicos para modernizar la industria energética del país.
El relevo se produce en un momento de creciente debate sobre el futuro de la petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB), cuya gestión ha sido objeto de críticas por problemas vinculados a la importación de combustibles y la calidad del suministro.
En las últimas semanas, distintos sectores del transporte y la industria han exigido una reestructuración profunda de la empresa estatal, tras denuncias de daños en vehículos atribuidos a la mala calidad del combustible distribuido en el mercado interno. Aunque el gobierno ha anunciado mecanismos de compensación, usuarios afirman que el proceso es lento e insuficiente.
El cambio ministerial también se conoció horas después de la filtración de una supuesta carta de renuncia de la presidenta de YPFB, Claudia Cronenbold, cuya salida no ha sido confirmada oficialmente ni comentada por el Ejecutivo.
Bolivia enfrenta actualmente una de sus crisis económicas más severas en décadas, con reservas internacionales debilitadas, escasez de divisas y dificultades para financiar la importación de combustibles, en un país que no produce suficientes hidrocarburos para cubrir su demanda interna.








