Washington, 23 abr.- El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edgar Stuardo Ralón Orellana, advirtió este jueves que cualquier proceso de transición democrática en Venezuela debe contar con el acompañamiento de organismos internacionales que puedan supervisar la situación de los derechos humanos en el país, que continúa bajo especial vigilancia del organismo regional.

En su informe anual correspondiente a 2025, la CIDH mantiene a Venezuela, Cuba y Nicaragua en el capítulo de países con un “enfoque especial” debido a lo que describe como graves violaciones de derechos humanos, restricciones a las libertades fundamentales y un contexto de represión institucionalizada.

Ralón Orellana señaló que la Comisión ha expresado su intención de realizar una visita a Venezuela, algo que no ha sido posible en años debido a la negativa de las autoridades a permitir el ingreso de sus delegaciones.

“Creemos que después de un periodo de aislamiento y falta de rendición de cuentas, cualquier cambio debería ir acompañado de una apertura que permita verificar en el terreno la situación de los derechos humanos”, declaró a la agencia EFE.

El funcionario subrayó además que la visita “debe ocurrir pronto”, aunque reconoció que la CIDH solo puede ingresar a un país si recibe la autorización formal del Estado correspondiente.

La Comisión ha insistido en que, pese a la ruptura institucional con la Organización de Estados Americanos (OEA) anunciada por el gobierno venezolano en 2017, el país sigue bajo observación del sistema interamericano por compromisos internacionales aún vigentes.

Caracas, sin embargo, ha rechazado reiteradamente las solicitudes de acceso, acusando a la CIDH de actuar con parcialidad y sosteniendo que no reconoce su jurisdicción al no formar parte activa de la OEA.

El organismo ha mantenido durante años un monitoreo remoto sobre la situación venezolana, en el que denuncia el deterioro del Estado de derecho, el uso excesivo de la fuerza contra la oposición, la censura y las restricciones a la libertad de expresión y prensa.

El informe se publica en un contexto de cambios políticos en Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro del poder y el inicio de un nuevo gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, lo que ha reavivado las expectativas de una eventual apertura política y económica en el país.

Sin embargo, la CIDH insiste en que cualquier proceso de transición debe estar acompañado de garantías verificables en materia de derechos humanos y supervisión internacional efectiva.

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