Ottawa, 20 de abril.- La inflación anual en Canadá se aceleró hasta el 2,4 % en marzo, impulsada principalmente por el aumento de los precios del combustible en medio de tensiones en Oriente Medio, según informó Statistics Canada.
El dato representa un incremento significativo frente al 1,8 % registrado en febrero, superando las previsiones de los economistas, que anticipaban un alza más moderada.
El repunte inflacionario estuvo marcado por el encarecimiento de la gasolina, cuyo precio subió un 21,2 % en marzo, el mayor aumento mensual registrado hasta la fecha. La presión sobre los combustibles se vincula al conflicto en torno a Irán y al cierre del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de petróleo.
Según el organismo estadístico, si se excluyera la gasolina del cálculo, la inflación habría sido del 2,2 %, lo que habría supuesto un segundo descenso mensual consecutivo.
El economista jefe de BMO, Doug Porter, señaló que el aumento pudo haber sido mayor, aunque destacó factores que ayudaron a contener la subida, como la eliminación anticipada del impuesto al carbono para consumidores.
Además, el Gobierno federal inició una exención temporal de impuestos sobre combustibles que podría reducir el precio de la gasolina hasta en 10 centavos por litro, medida que se espera tenga impacto en la inflación a partir de mayo.
En contraste, la inflación de los alimentos se moderó hasta el 4 %, frente al 5,4 % del mes anterior, aunque algunos productos frescos como verduras registraron aumentos interanuales debido a condiciones agrícolas adversas.
El Banco de Canadá seguirá de cerca estos datos de cara a su próxima decisión sobre tasas de interés prevista para finales de abril, en un contexto de incertidumbre sobre la evolución de los precios energéticos.
Los analistas anticipan que la inflación podría superar el 3 % en abril si se mantienen las presiones sobre el petróleo, aunque advierten que su evolución dependerá en gran medida de la duración de la crisis en Oriente Medio.







