Tel Aviv, 25 Marzo.— Un nuevo episodio de la guerra en Medio Oriente intensificó la crisis regional luego de que un ataque iraní con municiones de racimo impactara la ciudad de Bnei Brak, en Israel, dejando al menos 12 heridos, entre ellos menores y una mujer de avanzada edad, según confirmaron servicios de emergencia locales.

El bombardeo forma parte de una ofensiva más amplia en la que Irán lanzó al menos 13 salvas de misiles contra territorio israelí en las últimas horas, generando alarmas en ciudades clave como Jerusalén, Eilat y el centro del país. Equipos médicos también atendieron a civiles afectados por ansiedad durante las evacuaciones hacia refugios.

La escalada se produce tras semanas de enfrentamientos directos entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciados con una campaña de bombardeos el pasado 28 de febrero dirigida contra instalaciones militares, nucleares y de misiles de la República Islámica.

Israel responde con bombardeos masivos

En represalia, la fuerza aérea israelí lanzó más de 120 ataques aéreos sobre objetivos estratégicos iraníes, incluyendo fábricas de armamento, sistemas de defensa aérea y una de las principales plantas de producción de explosivos ubicada en Isfahan.

Además, autoridades iraníes denunciaron un ataque contra la central nuclear de Bushehr. No obstante, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aseguró que la instalación permanece intacta y sin daños estructurales.

Impacto regional y víctimas fuera de Israel

La ofensiva iraní no se limitó a Israel. En Bahréin, un contratista civil murió y cinco miembros del Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos resultaron heridos tras un ataque con misiles vinculado al conflicto.

Asimismo, en Kuwait, un dron impactó contra un tanque de combustible en el aeropuerto internacional, provocando un incendio sin víctimas.

Crisis energética global y bloqueo en Ormuz

El conflicto ha tenido un fuerte impacto en el mercado energético mundial, especialmente por el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas global.

Irán advirtió que solo permitirá el paso de embarcaciones que no estén vinculadas a Estados Unidos, Israel o sus aliados, lo que ha generado incertidumbre en el suministro y un alza sostenida en los precios del crudo.

Las autoridades iraníes comunicaron a organismos internacionales que los buques considerados “no hostiles” podrán cruzar el estrecho bajo coordinación estricta, mientras que los relacionados con países involucrados en la ofensiva serán excluidos.

Riesgo de escalada mayor

La tensión geopolítica sigue en aumento, con ataques cruzados, acusaciones sobre instalaciones nucleares y una creciente preocupación internacional por el riesgo de una guerra de mayor escala.

El director del OIEA, Rafael Grossi, reiteró el llamado a la moderación internacional para evitar un escenario que comprometa la seguridad nuclear y agrave aún más la crisis global.

Mientras tanto, los mercados energéticos, el transporte marítimo y la estabilidad de la región continúan bajo presión en uno de los momentos más críticos de los últimos años.

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