Valparaíso, 12 Marzo — El nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, afirmó este miércoles en su primer discurso como mandatario que recibió un país “en peores condiciones de lo que podía imaginar”, al referirse a la situación económica, social y de seguridad tras asumir el poder.

El pronunciamiento se produjo desde el balcón del Palacio de La Moneda, sede del gobierno chileno, donde Kast señaló que el país enfrenta finanzas públicas debilitadas, crecimiento del crimen organizado y una ciudadanía que se siente abandonada por el Estado.

“Un país donde el narcotráfico ha avanzado y donde las familias sienten que el Estado no está presente”, declaró el mandatario, quien se convirtió en el primer presidente de derecha radical en gobernar Chile desde el retorno a la democracia tras la dictadura de Augusto Pinochet.

Auditorías y gobierno de emergencia

Durante su intervención, Kast aseguró que ya instruyó a todos sus ministros a realizar auditorías en cada ministerio para detectar posibles irregularidades en la gestión pública.

El mandatario también reiteró su intención de implementar un “gobierno de emergencia” enfocado en dos áreas que considera prioritarias: seguridad pública y recuperación económica.

“La autoridad tiene que ser fuerte porque nuestro país, en esta hora, así lo demanda”, afirmó Kast, quien sucedió en el cargo al expresidente Gabriel Boric.

Investidura en Valparaíso

Horas antes del discurso, Kast juró oficialmente el cargo durante una ceremonia solemne celebrada en el Salón de Honor del Senado en Valparaíso, donde recibió la banda presidencial y la medalla de O’Higgins de manos de la presidenta del Senado, Paulina Núñez.

Al acto asistieron varios líderes internacionales, entre ellos el rey de España, Felipe VI, y el presidente de Argentina, Javier Milei.

También participaron los mandatarios Daniel Noboa, Rodrigo Paz, José Raúl Mulino, Nasry Asfura, Rodrigo Chaves, Santiago Peña y Yamandú Orsi.

Gobierno con Parlamento dividido

Kast gobernará con el respaldo de su partido, el Partido Republicano de Chile, y el apoyo de la derecha tradicional, aunque deberá enfrentar un Parlamento fragmentado sin mayorías claras, lo que podría dificultar la aprobación de sus principales reformas.

Padre de nueve hijos y conocido por sus posiciones conservadoras, Kast prometió durante la campaña centrarse en seguridad, migración irregular y crecimiento económico, dejando en segundo plano los debates sobre temas culturales o derechos sexuales y reproductivos.

Su gabinete, compuesto por 24 ministros, incluye perfiles mayoritariamente provenientes del sector privado y la academia, entre ellos el economista Jorge Quiroz en Hacienda, la exfiscal Trinidad Steinert en Seguridad Pública y el exparlamentario Claudio Alvarado en Interior.

Con su llegada al poder, Chile inicia una nueva etapa política marcada por un giro hacia posiciones conservadoras, en medio de crecientes demandas ciudadanas por seguridad, estabilidad económica y control de la migración.

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