LIMA, 10 Marzo — El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, autor de obras icónicas como Un mundo para Julius, Tantas veces Pedro y La vida exagerada de Martín Romaña, falleció en Lima a los 87 años.
La Casa de la Literatura Peruana lamentó su deceso calificándolo como la pérdida de “una de las voces más representativas de la literatura peruana contemporánea”, mientras que el Instituto Cervantes expresó en su cuenta de X: “Nos despedimos de él con admiración y agradecimiento”.
Nacido en 1939 en una familia de banqueros limeños, Bryce trazó un camino literario que retrató de manera crítica la alta burguesía del país. Estudió en internados británicos en Lima y cursó Derecho y Letras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, antes de trasladarse a Europa en 1964, donde ejerció la docencia en Francia, Italia, Grecia, Alemania y España hasta su retorno definitivo a Perú a finales de la década de 1990.
A diferencia de los escritores del Boom Latinoamericano, Bryce desarrolló una prosa basada en la oralidad y en un tono confesional, evitando estructuras complejas o el realismo mágico, y enfocándose en la cotidianidad y contradicciones de la sociedad peruana.
Su obra “Un mundo para Julius” (1970) lo consagró, narrando desde la perspectiva de un niño solitario de una familia adinerada limeña, rodeado de empleados domésticos. La novela fue reconocida como la mejor obra peruana de todos los tiempos en una encuesta de la revista Debate, obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1972 y fue laureada como la mejor novela en Francia en 1974. En 2021, la directora Rossana Díaz Costa adaptó la novela al cine con Liliana Alegría, Fernando Bacilio, Rodrigo Barba Pinillos y Fiorella de Ferrari como protagonistas.
Bryce también escribió “Tantas veces Pedro” (1977), “La vida exagerada de Martín Romaña” (1981) y “El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz” (1985), donde exploró el perfil del antiheroe latinoamericano exiliado voluntariamente en Europa, mezclando melancolía y recuerdos de su país. Entre sus colecciones de cuentos destacan Huerto cerrado (1968) y Magdalena peruana y otros cuentos (1986).
Durante su trayectoria, Bryce cultivó amistad con destacados escritores peruanos, entre ellos Julio Ramón Ribeyro y el Nobel Mario Vargas Llosa. Su obra le valió reconocimientos internacionales como el Premio Planeta y el Premio Grinzane Cavour en 2002, y el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances en 2012, otorgado en Guadalajara.
A pesar de algunas controversias por plagio periodístico en sus últimos años, la contribución de Alfredo Bryce Echenique a la literatura peruana y hispanoamericana sigue siendo invaluable, dejando un legado que ha marcado generaciones de lectores y escritores.








