Ginebra/Kiev, 17 feb.- Las delegaciones de Rusia, Ucrania y Estados Unidos iniciaron este martes en la ciudad suiza de Ginebra una tercera ronda de contactos trilaterales con el objetivo de avanzar hacia un eventual acuerdo de paz, en un contexto de guerra prolongada y creciente presión internacional para lograr un alto el fuego.
El anuncio fue realizado por el negociador ucraniano, Rustem Umérov, quien confirmó el inicio formal de las conversaciones a través de su cuenta oficial en Telegram.
“Gracias a la parte estadounidense por su implicación y por el trabajo constante en el proceso de negociaciones. Gracias a Suiza por organizar y ofrecer las condiciones para llevar a cabo las reuniones”, escribió Umérov, subrayando el papel de Washington y de las autoridades suizas como facilitadores del diálogo.
Seguridad y asuntos humanitarios en la agenda
Según el representante ucraniano, el orden del día incluye “cuestiones de seguridad y humanitarias”, lo que sugiere que las partes abordarán tanto posibles mecanismos de desescalada militar como medidas destinadas a aliviar la situación de la población civil afectada por el conflicto.
Entre los temas que podrían discutirse figuran intercambios de prisioneros, corredores humanitarios, garantías de seguridad para infraestructuras críticas y eventuales fórmulas para reducir las hostilidades en determinadas zonas del frente.
La ronda de conversaciones, que se prevé se extienda hasta mañana, constituye el tercer encuentro formal entre las tres delegaciones en territorio neutral. Las dos reuniones anteriores sentaron las bases para este nuevo intercambio, aunque sin avances sustanciales anunciados públicamente.
Confirmación desde Moscú
La apertura de las negociaciones fue confirmada también por la agencia estatal rusa RIA Nóvosti, que informó del comienzo de las reuniones en Ginebra, ciudad que en las últimas décadas ha servido como sede de múltiples iniciativas diplomáticas internacionales.
Hasta el momento, las autoridades rusas no han detallado el contenido de su agenda ni han adelantado expectativas sobre posibles resultados concretos de esta tercera ronda.
Suiza como escenario neutral
La elección de Ginebra como sede responde a la tradicional política de neutralidad de Suiza y a su papel como anfitrión de foros multilaterales y diálogos diplomáticos sensibles. El país europeo ha reiterado en varias ocasiones su disposición a facilitar espacios de negociación entre las partes en conflicto.
El desarrollo de esta nueva ronda de contactos se produce en un momento en que la comunidad internacional observa con cautela cualquier señal de avance hacia una solución negociada. Aunque persisten profundas diferencias entre Moscú y Kiev, la continuidad de las conversaciones trilaterales refleja la voluntad de mantener abiertos los canales diplomáticos.
Se espera que al término de la reunión se emita algún tipo de declaración o balance que permita evaluar si se han producido progresos tangibles hacia un eventual acuerdo de paz.



