Washington, 23 enero.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país cuenta con una “flota enorme” dirigiéndose a aguas cercanas a Irán, al tiempo que lanzó una advertencia directa a Teherán para que ponga fin a la represión contra la ola de protestas que sacude a la República Islámica.
Durante declaraciones a la prensa, el mandatario estadounidense subrayó que Washington sigue de cerca la evolución de los acontecimientos internos en Irán y expresó su preocupación por las denuncias internacionales sobre el uso de la fuerza contra manifestantes. Trump afirmó que Estados Unidos “no permanecerá indiferente” ante lo que calificó como violaciones graves de los derechos humanos por parte del régimen iraní.
El presidente no precisó la composición ni el destino exacto de la flota mencionada, aunque sus palabras fueron interpretadas como una señal de presión militar y diplomática hacia Teherán en un contexto de creciente tensión regional. “Irán debe entender que el mundo está observando”, advirtió Trump, insistiendo en que el Gobierno iraní debe respetar el derecho de su población a manifestarse pacíficamente.
Las declaraciones se producen en medio de una nueva escalada de protestas en Irán, motivadas por el deterioro de la situación económica, restricciones sociales y denuncias de abusos por parte de las fuerzas de seguridad. Diversas organizaciones internacionales han alertado sobre detenciones masivas, uso excesivo de la fuerza y restricciones a la libertad de expresión.
Desde la Casa Blanca, se indicó que Estados Unidos evalúa todas las opciones para responder a la situación, combinando presión diplomática, sanciones y presencia militar disuasoria en la región. La advertencia de Trump refuerza el mensaje de que Washington mantendrá una postura firme frente a Irán mientras persistan la represión interna y la inestabilidad en Oriente Medio.








