Sídney (Australia), 23 enero.- La Policía australiana lanzó este viernes un llamado urgente a la ciudadanía para localizar a un hombre de 37 años, sospechoso de estar vinculado con un tiroteo mortal ocurrido en la localidad rural de Lake Cargelligo, en el sureste del país, que dejó tres personas fallecidas, entre ellas una mujer embarazada, y un herido grave.
La Policía del estado de Nueva Gales del Sur informó que el sospechoso, conocido con el apodo de Pierpoint, es buscado activamente y podría estar armado, por lo que instó a la población a no acercarse bajo ninguna circunstancia y a comunicarse de inmediato con los servicios de emergencia si se obtiene información sobre su paradero. Las autoridades difundieron su fotografía para facilitar la identificación.
Según el comunicado oficial, el hombre fue visto por última vez conduciendo una camioneta Ford Ranger con matrícula de Nueva Gales del Sur, con señalización municipal, bandeja metálica trasera, marcas reflectantes laterales y una barra de luces de emergencia en el techo.
El operativo policial se desarrolla tras el ataque registrado el jueves en Lake Cargelligo, ubicada a unos 600 kilómetros al oeste de Sídney. De acuerdo con la investigación preliminar, el caso está siendo tratado como un posible episodio de violencia doméstica. Equipos especializados, apoyados por medios aéreos, mantienen un amplio despliegue en la región para dar con el presunto autor.
Las autoridades confirmaron que dos de las víctimas, un hombre de 32 años y una mujer de 25, fueron hallados sin vida dentro de un vehículo. Posteriormente se confirmó que la mujer estaba embarazada de aproximadamente siete meses. Minutos después, la Policía atendió un segundo aviso por disparos en la calle Walker, donde encontraron a otra mujer y a un joven con heridas de bala. La mujer, de 50 años, murió en el lugar, mientras que el joven, de 19, fue trasladado a un hospital en estado grave pero estable.
Ante la peligrosidad del sospechoso, la Policía pidió a los residentes de la zona que permanezcan en sus hogares mientras continúa la operación de búsqueda.
El tiroteo se produce en un contexto de endurecimiento de las leyes sobre armas en Australia, tras la reciente aprobación de nuevas medidas parlamentarias para reforzar los controles, luego del atentado ocurrido en diciembre en Sídney, que dejó 16 muertos, incluido uno de los atacantes.



