Washington, 10 enero.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva de emergencia destinada a impedir que los tribunales estadounidenses o acreedores internacionales se incauten de los ingresos procedentes del petróleo venezolano depositados en cuentas del Tesoro de EE.UU. La medida coloca bajo protección especial los activos venezolanos ubicados en territorio estadounidense, con el objetivo declarado de preservar su uso futuro en Venezuela y evitar que queden bloqueados por procesos judiciales.
Según informó la Casa Blanca, el decreto busca “promover los objetivos de la política exterior de Estados Unidos” y evitar que esos fondos queden atrapados en litigios, una situación que —según Washington— podría socavar los esfuerzos para lograr la estabilidad económica y política en Venezuela en una etapa considerada clave por la Administración estadounidense.
Creación de un fondo soberano venezolano bajo control de EE.UU.
La orden ejecutiva establece la creación de un Fondo de Depósito que pertenecerá formalmente al Estado venezolano, pero tendrá su sede en Estados Unidos y estará gestionado por el Gobierno estadounidense. En dicho fondo se agruparán todas las cuentas y activos existentes en EE.UU. a nombre de entidades públicas venezolanas, así como los ingresos generados por la venta de crudo venezolano en el mercado internacional.
El decreto prohíbe expresamente cualquier embargo, congelación o incautación del Fondo en el marco de procedimientos judiciales, arbitrajes internacionales o reclamaciones de acreedores privados. Además, ordena al Departamento del Tesoro que denomine formalmente el Fondo de forma que quede claro que se trata de “propiedad soberana del Gobierno venezolano, gestionada por Estados Unidos”, y no de un activo estadounidense, con el fin de blindarlo jurídicamente frente a demandas.
Contexto político tras la captura de Nicolás Maduro
La medida se produce apenas una semana después de la captura en Caracas del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa Cilia Flores, por fuerzas estadounidenses. Ambos fueron trasladados a Nueva York para comparecer ante un tribunal federal, en un hecho sin precedentes que ha elevado al máximo la tensión diplomática entre Washington y Caracas y ha generado un fuerte impacto en la política regional.
En este contexto, varias multinacionales energéticas mantienen desde hace años reclamaciones millonarias contra el Estado venezolano. Entre ellas destacan Exxon Mobil y ConocoPhillips, que abandonaron el país tras la nacionalización de sus activos hace casi dos décadas y reclaman miles de millones de dólares en compensaciones. Aunque la orden ejecutiva no menciona a ninguna empresa en concreto, subraya que los fondos petroleros venezolanos no están sujetos a reclamaciones privadas, al considerarlos activos soberanos con fines gubernamentales y diplomáticos.
Trump reúne a las grandes petroleras para relanzar el sector venezolano
En paralelo a la firma del decreto, Donald Trump reunió en Washington a directivos de las principales compañías petroleras internacionales, entre ellas la española Repsol, con el objetivo de estimular inversiones de hasta 100.000 millones de dólares en la industria petrolera venezolana. Durante el encuentro, el mandatario garantizó a los ejecutivos que contarán con “seguridad total” para operar en el país, aunque descartó una presencia militar estadounidense para proteger las instalaciones.
En el caso de Repsol, Trump respaldó la intención de la compañía de triplicar su producción en Venezuela, hasta alcanzar los 135.000 barriles diarios en un plazo de dos a tres años, según confirmó el consejero delegado de la energética española, Josu Jon Imaz. No obstante, el presidente dejó claro que cualquier desarrollo del sector energético venezolano se realizará bajo la supervisión directa de Estados Unidos, que decidirá qué empresas podrán explotar las reservas, sin margen de decisión para Caracas.
Tras la reunión, el secretario de Energía, Chris Wright, reconoció que relanzar la producción petrolera venezolana llevará tiempo, debido al deterioro de las infraestructuras y a años de falta de inversión.
Venezuela y el peso estratégico del petróleo
Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, con más de 300.000 millones de barriles, según datos de la OPEP, pero su producción se mantiene limitada a alrededor de un millón de barriles diarios. Esta cifra está muy por debajo de su potencial, debido al subdesarrollo del sector, la falta de mantenimiento y el impacto de las sanciones internacionales.
Con esta orden ejecutiva, la Administración Trump busca controlar y proteger los flujos financieros del petróleo venezolano, evitar que queden en manos de acreedores y sentar las bases de una futura reorganización económica del país, en la que Estados Unidos aspira a desempeñar un papel central.







