Lima, 2 de enero de 2026.– Los gobiernos de Perú y Chile acordaron implementar controles más estrictos en su frontera común con el objetivo de enfrentar el creciente flujo de migración irregular en esta zona de Sudamérica, una situación que ha generado presión logística, social y de seguridad en ambos países.
El canciller peruano, Hugo De Zela, explicó que la estrategia bilateral contempla un incremento de la presencia militar y policial, el refuerzo de patrullajes fronterizos y la instalación de sistemas de cámaras de vigilancia en los pasos críticos. El acuerdo fue alcanzado durante la última reunión del Comité Binacional de Política Migratoria, celebrada en diciembre.
Según detalló el ministro, existe un protocolo de entendimiento entre las policías de Perú y Chile para gestionar de manera coordinada la movilidad en la frontera. “Cada país va a intentar evitar la salida irregular. Y si esta se produce, el otro país devolverá a los migrantes al territorio desde donde salieron”, precisó De Zela, subrayando que el objetivo es garantizar una migración regular, segura y ordenada.
La presencia de migrantes, en su mayoría de nacionalidad venezolana, ha representado un desafío humanitario para varios países de la región. En ese contexto, el Gobierno peruano ha endurecido su postura frente al ingreso irregular. “El Perú ya no está en capacidad de seguir acogiendo a migrantes irregulares. Nuestras capacidades están rebasadas”, afirmó el canciller, advirtiendo que quienes no cumplan con los requisitos legales serán rechazados en la frontera.
Coordinación con Ecuador
La política migratoria de Perú también se extiende a otros países limítrofes. De Zela informó que existe una coordinación similar con Ecuador, orientada a fortalecer la cooperación entre autoridades migratorias y policiales, luego de que el Gobierno ecuatoriano estableciera que el único paso oficial entre ambos países será por Huaquillas.
“Es una decisión de política interna de Ecuador, motivada por el exceso de migración irregular que enfrentan”, señaló el canciller, quien confirmó que Perú fue notificado con antelación y respeta la medida. No obstante, reconoció que aún no se ha definido un procedimiento claro para los migrantes a quienes se les niegue el ingreso y que no sean aceptados por ningún país, lo que plantea un reto logístico y diplomático para la región.
Medidas que podrían extenderse
El titular de Relaciones Exteriores indicó que el Gobierno peruano tiene interés en replicar este tipo de acuerdos con otros países fronterizos, adaptando los protocolos a las características de cada límite territorial. “Estamos en una coordinación muy activa para analizar conjuntamente los problemas fronterizos y garantizar que estén protegidas y resguardadas, con protocolos claros entre policías, Fuerzas Armadas y autoridades migratorias”, concluyó.
El refuerzo de la seguridad fronteriza y el endurecimiento de las políticas migratorias confirman un giro regional hacia un mayor control de los flujos migratorios, en medio de una crisis que sigue marcando la agenda política y social en Sudamérica.








